• Expresidente Hernández, de todopoderoso a extraditable | Detrás de la Razón
jueves, 17 de febrero de 2022 22:32

El ahora expresidente de Honduras Juan Orlando Hernández ha sido detenido en su casa de Tegucigalpa, por la Policía Nacional de Honduras, por solicitud del Gobierno de EE.UU., que lo acusa de estar inmerso de delitos de narcotráfico, por lo que exige su extradición al país del norte.

Hernández fue presidente de Honduras entre los años 2014 y 2022 y previamente, había sido presidente del Parlamento del país centroamericano entre 2010 y 2014, por lo que se le consideraba un TODOPODEROSO dentro de la política hondureña.

Hernández siempre fiel un servil lacayo de EE.UU., siempre llevo a cabo, sin objetar, las órdenes provenientes del país del norte, que incluyeron potenciar la Base Militar estadounidense de Palmerola, una de las grandes y estratégicas de todo el continente americano, además de una decisión que desató todo tipo de críticas y señalamientos hacia Hernández: El cambio de sede de la Embajada de Honduras ante el régimen israelí, por orden del entonces presidente estadounidense, Donald Trump, desde Tel Aviv hacia Jerusalén Al-Quds, territorio que, como bien sabemos, pertenece al pueblo palestino y el régimen israelí ha ocupado ilegalmente.

Sin embargo, llegó el momento de entregar el poder. Hernández no pudo aspirar a una tercera elección presidencial y su movimiento político, el Partido Nacional, perdió las elecciones frente a una alianza de izquierdas, encabezada por Xiomara Castro y, obviamente, por su esposo, el expresidente, Manuel Zelaya, derrocado por un golpe de estado “parlamentario militar” en el año 2009.

Siendo YA Hernández, presidente de Honduras, había señalamientos y cada vez más pruebas que lo involucraban con el narcotráfico, junto a su hermano Juan Antonio “Tony” Hernández, hoy preso en EE.UU., con cadena perpetua, por el mismo delito que hoy se le atribuye al expresidente: recibir cuantiosos sobornos de los cárteles de la droga mexicanos a cambio de permitir que Honduras sirviese como ruta para el narcotráfico en su paso hacia EE.UU.

Menos de un mes después de entregar la presidencia, llega la captura de Juan Orlando Hernández, en un operativo conjunto desarrollado por la DEA estadounidense y la Policía Nacional de Honduras; rodearon su casa y procedieron a su captura sin que el expresidente, acusado de narcotráfico y con orden de extradición hacia EE.UU., opusiese la más mínima resistencia.

Caben muchas preguntas: EE.UU., que antes lo protegía, ¿Dejó de protegerlo? ¿Tan seguro está Hernández de que será absuelto por la justicia estadounidense por servicios prestados, que se entregó, sin más, ni más? ¿O EE.UU., quiere "pintar de héroe" en su NADA creíble lucha contra el narcotráfico capturando a un ficha que les fue útil, pero, que ahora, no les sirve para nada?

Por Carlos Alonso

rtk/ncl/mkh

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