• Detrás de la Razón: ¿Se atreverá EEUU a desafiar la lluvia de misiles de los aliados de Irán?
miércoles, 5 de junio de 2019 20:48

Irán, Irán, Irán es una amenaza y hay que amenazarlo, es lo que nos repite una y otra vez el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

“La amenaza planteada por Irán, y de hecho es una amenaza, no hay duda”, y luego además ordena que le hagan eco sus súbditos burocráticos, Mike Pompeo y John Bolton, secretario de Estado de Estados Unidos y asesor de Seguridad Nacional: “Revertir la actividad maligna de esta República Islámica”.

“Irán es un régimen corrupto, ha sido una amenaza en todo Oriente Medio. Estados Unidos enfrenta amenazas terroristas por parte de Irán, que sigue siendo el principal patrocinador estatal del terrorismo”, dicen respectivamente.

Pero luego el problema es que Trump revira y les contradice y se contradice. Es decir, un día amenaza con guerra, al siguiente con diálogo, al siguiente con tono bélico y al siguiente con amistad, tal y como hemos venido denunciando.

Es por ello que tanto el Líder de la Revolución Islámica de Irán, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, como el presidente iraní, Hasan Rohani, dicen que la única opción a esta locura de Trump, que va de la violencia a la broma, es la resistencia.

Ante esta amenaza constante, pero variante, e incluso contradictoria, Irán responde: No hay otro camino que resistir. “La República Islámica optó por el camino de la resistencia y triunfó. Pudo superar los obstáculos. Esta es una de las razones de la enemistad hacia ella. Ellos quieren que fracasemos, quieren que renunciemos, desean que levantemos las manos para rendirnos, pero como no lo hacemos, se enemistan con nosotros”, afirma el ayatolá Seyed Ali Jamenei.

“En estas circunstancias no tenemos otro remedio que resistencia, hasta que nuestro enemigo se arrepienta y se dé cuenta de que el camino que ha elegido es el equivocado”, agrega, por su parte, Hasan Rohani.

Además, el Líder iraní advierte que los cambios tan repentinos de Donald Trump pueden ser, además de locura, una trampa venenosa: “Recientemente él [Trump] ha dicho que Irán, con sus actuales líderes, puede desarrollarse. Eso significa que, líderes de Irán, no queremos derrocarlos, no se preocupen. La astucia política de este señor [Trump] no engañará a los responsables de la República Islámica, ni engañará al pueblo. Los estadounidenses no deben acercarse. Donde los estadounidenses han entrado, se han creado guerras, fratricidio, sedición, explotación, colonización o humillación”.

Por otro lado, los aliados de Irán dicen que la nación iraní no está sola. Si a Estados Unidos se le ocurre tocar a un soldado de Irán, le caerá una lluvia de misiles, alerta el líder del Movimiento de Resistencia Islámica de El Líbano (Hezbolá), Seyed Hasan Nasralá.

“Responderé a Estados Unidos e Israel, y que trascienda en los medios de comunicación: no mentimos. ¡Sí! tenemos misiles de precisión. Tenemos misiles precisos para todos los objetivos israelíes, que cambiarían la ecuación de la región”.

Advirtiendo además que si Estados Unidos ataca a Irán, se incendiaría toda la región, riesgo para la seguridad mundial. “El Sr. Trump, su Administración y sus agencias de inteligencia saben muy bien que la guerra contra Irán no se limitará a las fronteras de Irán. La guerra contra Irán significa que toda la región se quemará. Toda la región estará en llamas. Todas las fuerzas e intereses de Estados Unidos en la región serán aniquilados y todos los que participen en la colusión pagarán el precio, primero ellos [EE.UU.], Israel y [el régimen de Arabia Saudí]”, concluye Nasralá.

Mientras las advertencias fluyen desde el lado iraní, a Estados Unidos parece no importarle el riesgo de violencia generalizada, y justo frente a las aguas de Irán, no solo muestra músculo militar, sino que ensaya un ataque con fuego real, ejercicio pocas veces visto.

El portaviones nuclear USS Abraham Lincoln, destructores, aviones de guerra, bombarderos B-52, aviones de guerra electrónica, todos de Estados Unidos y todos disparando, preparándose y ensayando el ataque letal.

“Nuestra misión es triple: Es disuadir la agresión de Irán; dos: asegurar el libre tránsito de comercio en la región; y luego, tres: proteger y, de ser necesario, defender a las fuerzas e intereses de Estados Unidos”, advierte John F.G. Wade, comandante del grupo de ataque del USS Lincoln.

“Estamos listos, en posición. Nuestros aviones están saludables. Nuestros pilotos están listos para moverse y estamos listos para darle opciones a nuestros consejeros de Seguridad Nacional”, apunta William Reed, comandante de Ataque Aéreo, arriba del portaviones estadounidense.

¿Qué se viene encima? ¿Es solo un show? ¿Qué relación tiene todo este despliegue militar de Estados Unidos con la advertencia que hizo el Líder de Irán hace unas semanas de que era la hora de que el pueblo iraní, la nación iraní se pusieran en posición de ataque?

En Detrás de la Razón, nosotros preguntamos, los analistas contestan y usted, en su casa, concluye. Y si la realidad hace lo que quiere, entonces nosotros volveremos a preguntar. Lo importante es detectar las aristas que no nos dicen.

El análisis, las preguntas y respuestas a las diez treinta de la noche, desde los estudios de Teherán; Londres, siete y Madrid, ocho de la noche; México, Colombia y Chicago a la una de la tarde.

Por: Roberto de la Madrid.

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