• Detrás de la Razón; Se acerca la hora cero para Trump en Jerusalén: Tierra Santa sangra
lunes, 7 de mayo de 2018 23:41

“Muy bien por nuestros soldados que protegen las fronteras del país y permiten que los ciudadanos israelíes celebren las festividades en paz. Israel actúa enérgicamente y con determinación para proteger su soberanía y la seguridad de sus ciudadanos”, son frases del primer ministro del régimen israelí, Benyamin Netanyahu.

Un servidor ya había consignado estas palabras, que las dijo recién empezaron las manifestaciones del Día de la Tierra Palestina a finales de marzo, y que con ellas comenzó la matanza descarada que hacen los soldados israelíes contra los palestinos.

Por ello quise empezar con estas palabras, porque solo en la mente de un criminal, puede existir la felicitación a alguien que mata, que dispara, que hiere a alguien desarmado. Así como le digo, Netanyahu se congratula y felicita a los matones de palestinos. Y entonces, más muerte.

Van 6 semanas de manifestaciones, una masiva cada viernes, y los soldados israelíes se dan gusto disparando a discreción contra todos los palestinos. Van 51 muertos y miles de heridos. Funerales, indignación, dolor, luto y más protestas, y más balazos, y más muerte.

¿Qué se necesita tener en la mente para celebrar la muerte? Pues cinismo y el sentimiento de superioridad. Para aderezar esta sensación criminal, llega Estados Unidos y dice que el régimen de Israel tiene todo el derecho. El nuevo secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, quien no puede ser una persona normal, ni dulce, ni compasiva porque ese no es el perfil del director de la Agencia Central de Inteligencia de EE.UU. (CIA, por sus siglas en inglés).

Ya se imagina usted que perfil se necesita para ser un agente secreto, espía y matón cuando se necesita en operaciones internacionales, ahora imagínese qué se necesita para ser el director de todos esos. Pues este señor, que hasta hace unas semanas fue director de la CIA, y que hoy más bien está disfrazado de secretario de Estado de Estados Unidos, llegó a Oriente Medio para afirmar que: “nosotros creemos que los israelíes tienen derecho a defenderse, y los apoyamos totalmente”.

Vuelvo a repetir lo que escribí aquí hace unas semanas: El régimen de Israel prácticamente es como la Alemania nazi del exterminio, aseguraba ya desde hace una década, Avraham Burg, expresidente Interino de Israel y exteniente del ejército israelí.

“Israel no debería ser un estado judío, su ley de retorno que otorga la ciudadanía a cualquier judío debería ser radicalmente alterada, los árabes israelíes son como los judíos alemanes durante el Segundo Reich, y que toda la sociedad se siente inquieta como Alemania justo antes del ascenso de Hitler”, precisó el político israelí en 2008 al diario estadounidense The New York Times.

En 1948, de acuerdo a cifras de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), 700.000 palestinos fueros despojados de sus casas y echados de lo que hoy Israel presume de ser suyo.

La ONU considera a estos despojados, como refugiados, y no solo eso, la misma Naciones Unidas considera que la descendencia de los palestinos despojados, también son considerados refugiados, protegidos por el derecho internacional y universal.

¿Sabe cuántos refugiados palestinos hay reconocidos por las propias Naciones Unidas? 6 millones. Y así, 6 millones de palestinos están sin casa, sin techo, sin patria, sin suelo porque fueron echados de su propia tierra madre, y cuando protestan, los matan.

La misma ley les da derecho a protestar y por ello la cuenta regresiva está echada. Al ver la ola de protestas e indignación de estas semanas, ¿qué pasará el próximo 14 de mayo, día que el presidente de EE.UU., Donald Trump, escogió para poner e imponer la embajada estadounidense en Al-Quds (Jerusalén) la cual los palestinos consideran su capital?

En Detrás de la Razón, nosotros preguntamos, los analistas contestan y usted en su casa concluye. Y si la realidad hace lo que quiere, entonces nosotros volveremos a preguntar. Lo importante es detectar las aristas que no nos dicen.

El análisis, las preguntas y respuestas a las diez treinta de la noche, desde los estudios de Teherán; Londres, seis y Madrid, siete de la tarde; México, doce del día, y Colombia, una de la tarde.

Por: Roberto de la Madrid.

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