• Detrás de la Razón; Niño de 3 años se defiende solo ante Corte de EEUU: orden de Trump

La desesperación por no ver a tus hijos sufrir la injusticia, el hambre, la sangre o la violencia ha hecho que miles de padres latinoamericanos empujen a sus pequeños a que migren a una mejor vida y que vayan solos por las vías del tren.

Incluso peor, que los niños solos, porque el crimen asesinó a sus padres, emigren con una lágrima de esperanza, para encontrar a la otra parte de su familia en EE.UU. O algo más terrible, que teniendo a sus padres, Washington se los arrebate para dejarlos en una deriva solitaria y en una torturante infancia.

Miles de niños y padres cuando llegaron a EE.UU. ni se lo pudieron haber imaginado. Peor que criminales, los pequeñitos son obligados a sentarse en el banquillo de los acusados totalmente solos, sin familiares, sin padres y sin abogado, para defenderse del único delito que cometieron: haber nacido fuera del territorio estadounidense.

Es la orden que dio el presidente estadounidense, Donald Trump, quien desde abril pasado separó a más de 2000 niños de sus padres y ordenó la tolerancia cero, para perseguir como criminales a toda persona que pise EE.UU. sin permiso.

“Para aquellos que desean desafiar el compromiso de la Administración Trump con la seguridad pública, la seguridad nacional y el Estado de derecho, les advierto que ingresar ilegalmente a este país no será recompensado, sino que se enfrentarán con todos los poderes procesales del Departamento de Justicia. A los fiscales del Departamento, les insto: promover y hacer cumplir el Estado de derecho, vital para proteger a una nación, sus fronteras y sus ciudadanos. Usted fiscal desempeña un papel fundamental en el cumplimiento de estos objetivos, y le agradezco sus continuos esfuerzos para que nuestras leyes y, en consecuencia, nuestra nación sean respetadas”, es la orden de Trump, vía el Departamento de Justicia y su cabeza Jeff Sessions, que reza en su “política de tolerancia cero” para los delitos (U.S.C. § 1325 a), que prohíben tanto el intento de entrada sin documentos como el ingreso sin papeles a EE.UU. por parte de un extranjero, firmada el pasado 6 de abril, lo que provocó una ola de detenciones y con ellas la separación de miles de niños migrantes que iban con sus padres migrantes.

Aunque Trump se retractó después debido a la presión nacional e internacional, el daño ya estaba hecho, miles de familias rotas, separadas, niños pequeños sin padres, que tendrían que enfrentar el proceso de deportación como un auténtico criminal, y peor, porque el delincuente tiene derecho a que lo represente un abogado.

Algunos niños cuando el juez les preguntaba si sabían que era un abogado, se subían a la mesa o jugaban con el micrófono. !Qué va a saber un niño de leyes y justicia, es un niño! Qué sigue, no lo sé, pero lo que sí sé es que hay que denunciar esto incansablemente.

¿Someter a niños que no entienden qué es una corte, qué es un abogado, qué es una ley y además sin nadie que los ayude, no es una violación total de los derechos humanos?

En Detrás de la Razón, nosotros preguntamos, los analistas contestan y usted en su casa concluye. Y si la realidad hace lo que quiere, entonces nosotros volveremos a preguntar. Lo importante es detectar las aristas que no nos dicen.

El análisis, las preguntas y respuestas a las diez treinta de la noche, desde los estudios de Teherán; Londres, seis y Madrid, siete de la tarde; México, y Colombia, una de la tarde.

Por: Roberto de la Madrid.

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lunes, 9 de julio de 2018 21:33
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