• Detrás de la Razón: Lo descuartizan con música; Ejército online mata a otro, la CIA acusa y Trump defiende

El caso del periodista asesinado saudí, Jamal Khashoggi es verdaderamente sorprendente y enigmático.

El caso Khashoggi es enigmático como un baúl de sorpresas que siguen saltando, más revelaciones, más evidencia, más pistas, más hipocresía.

Ahora se revela que desde Emiratos Árabes Unidos (EAU), donde está la lujosa ciudad de Dubái, se envió un equipo especial y experto para borrar todo rastro y huella del asesinato del periodista ocurrido en el interior del consulado de Arabia Saudí en Estambul (Turquía).

Y además el que envió este comando limpiador es una persona íntima del príncipe heredero, Muhamad bin Salman, no de Arabia Saudí, sino de EAU, Muhamad bin Zayed Al Nahyan. Esto parece como si fuera una banda de príncipes herederos que se cubren las espaldas en las fechorías que hacen en Oriente Medio, porque ¿ahora qué tienen que ver los Emiratos Árabes Unidos?

Quizá mucho, porque este pequeño país apoya a Arabia Saudí en la masacre en Yemen. Del otro lado del mundo, la presión también crece.

La Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés) de EE.UU. como aquí ya se lo informamos, confirmó que el asesino líder quien ordenó el descuartizamiento de Khashoggi, fue el propio príncipe heredero de Arabia Saudí, Muhamad bin Salman, de escasos 33 años de edad y que gobierna todo el país solapado por su padre el rey saudí, Salman bin Abdulaziz Al Saud, con 82 años.

Pero el presidente de EE.UU., Donald Trump, desafía a la CIA, a la inteligencia de su propio país y prefiere creerle al príncipe sólo porque él mismo le dijo por teléfono que era inocente, que no tenía nada que ver con el asesinato del periodista.

En una polémica entrevista por la cadena estadounidense Fox News, Trump además dice que no quiere escuchar la cinta que contiene el audio de cómo asesinaron a Khashoggi, y más aún que prefiere conservar al príncipe heredero como un aliado, como la Arabia Saudí que ha sido un muy buen aliado para Estados Unidos, la de los multimillonarios contratos de armas.

Según el diario turco Yeni Şafak, el experto descuartizador dice: “Cuando hago este trabajo, siempre escucho música. Deberíais hacerlo también… Además de que el príncipe heredero saudí, quien también es el ministro de Defensa del país árabe, revela que los asesinos que tenían credenciales diplomáticas usaron ese distintivo y privilegio para pasar por maleta, sin revisar en el aeropuerto, los pedazos del cuerpo del periodista Khashoggi.

Para enrarecer más las cosas, en medio de este escándalo se revela que otro periodista también fue asesinado, torturado en una cárcel de Arabia Saudí hasta morir, es Turki bin Abdulaziz al-Jasser, estaba detenido porque reveló violaciones de derechos humanos en el reino saudí, con una cuenta anónima.

Y lo más grave para el mundo es cómo lo detectaron: Arabia Saudí tiene un ejército de ciberespías que se infiltraron en el cuartel de Twitter en la ciudad emiratí de Dubái, y así descubrieron la identidad del periodista, algo que sin duda amenaza la seguridad y libre expresión de todo el mundo.

En “Detrás de la Razón”, nosotros preguntamos, los analistas contestan y usted en su casa concluye. Y si la realidad hace lo que quiere, entonces nosotros volveremos a preguntar. Lo importante es detectar las aristas que no nos dicen.

El análisis, las preguntas y respuestas a las nueve treinta de la noche, desde los estudios de Teherán; Londres, siete y Madrid, ocho de la noche; México y Colombia, una de la tarde.

Por: Roberto de la Madrid.

mhn/nii/

martes, 20 de noviembre de 2018 23:59
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