• Detrás de la Razón; La oculta estrategia en Siria: Estados Unidos retira sus tropas
domingo, 23 de diciembre de 2018 23:30

“Hemos derrotado a Daesh en Siria, mi única razón para estar ahí bajo mi mandato”. Así escribió el presidente de EE.UU. a través de su cuenta en Twitter.

Donald Trump ha dicho esto por su decisión de retirar a las tropas estadounidenses del país árabe, en donde se calcula que hay alrededor de 2 mil soldados del Ejército norteamericano dentro de la llamada coalición internacional para la lucha contra el terrorismo.

La decisión generó sorpresas y diversas reacciones en distintos sectores, desde internacionales hasta dentro de EE.UU.

Aunque uno de los portavoces del Departamento de Defensa de EE.UU. (el Pentágono), el coronel Rob Manning, rechazó confirmar si su país planea retirarse de Siria en el corto plazo y se limitó a decir que en este momento, continúan trabajando al lado de sus socios en la región. Una portavoz de la Casa Blanca confirmó que la operación de repliegue ya estaba en marcha pero que se trata de “una nueva etapa” de la coalición contra el terrorismo.

Tal vez para entender un poco este contexto hay que remontarse a unos años atrás. Durante la campaña para las elecciones de 2016, Trump abogó por disminuir la presencia militar de su país en Oriente Medio; pero cuando llegó a la Casa Blanca, altos cargos del Pentágono lo convencieron para que mantuviera las tropas estadounidenses en Siria con el fin de acabar con el grupo terrorista EIIL (Daesh, en árabe).

El discurso claro de sacar del poder al presidente de Siria, Bashar al-Asad, fue quedando un poco rezagado. El anuncio de Trump al respecto ha tenido diversas interpretaciones.

Sin embargo, al parecer cayó tan de sorpresa, ya que hace tan solo semanas Brett McGurk, el enviado especial de EE.UU. en la coalición internacional anti-Daesh (quien renunció a su cargo tras el anuncio), dijo que “nadie está declarando misión cumplida”, y agregó que las fuerzas estadounidenses permanecerían en Siria para asegurar la derrota de la agrupación terrorista.

Para expertos en la materia durante los últimos meses se ha ido imponiendo una nueva narrativa, sobre todo entre las voces más estridentes de la política exterior del Gobierno de Trump. El argumento con respecto a Siria, es que una presencia de largo plazo allí, ayudaría a contener a Irán y a contrarrestar la creciente influencia de Rusia en la región.

Lo cierto es que la decisión también ha generado reacciones en actores como el régimen de Israel y Turquía. Uno un gran aliado para EE.UU., el otro una piedra en el zapato.

El primer ministro del régimen israelí, Benjamín Netanyahu, sin criticar directamente la retirada de tropas estadounidense, amenazó con una escalada de incursiones en Siria.

Por su parte, el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, aplaudió cautelosamente la decisión y pospuso su operación militar que pretendía iniciar contra los kurdos en el norte de Siria. Por otro lado, las fuerzas kurdas, aliadas de EE.UU., cuestionaron la decisión de Trump.

Al anuncio sobre la intención de retirar a las tropas estadounidenses en Siria, también se añadió la decisión de Trump de retirar de Afganistán una significativa cantidad de los soldados presentes en ese país surasiático, en donde han transcurrido unos 17 años de invasión norteamericana.

Actualmente, EE.UU. tiene cerca de 14 mil tropas en Afganistán, algunas en misión de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) como apoyo a las fuerzas afganas y otras en operaciones de lucha antiterrorista.

En medio de las dudas y discrepancias tras los respectivos anuncios, se presentó otra renuncia en la Administración Trump, un cargo clave, James Mattis, el secretario de Defensa. El mismo alegó diferencias en cuanto a posturas a la hora de gobernar y tomar medidas políticas.

Lo cierto es que este cambio de estrategia sobre Siria y Afganistán abren un escenario incierto e impredecible en Oriente Medio y en la zona de Asia Central. Una retirada de la potencia norteamericana reaviva las preguntas sobre el enfoque de Washington hacia esta región.

¿Cuáles son sus objetivos estratégicos? ¿Cuáles son los intereses perdurables de Washington allí? ¿Ocupará otro actor en juego el espacio que deje EE.UU., de concretarse?

En ‘Detrás de la Razón’ los analistas contestan y usted en su casa concluye. Y si la realidad hace lo que quiere, entonces nosotros volveremos a preguntar. Lo importante es descubrir los ángulos que no dicen los gobiernos ni los medios de comunicación.

El análisis, las preguntas y respuestas a las nueve treinta de la noche, desde los estudios de Teherán; Londres, siete y Madrid, ocho de la noche; México y Colombia, una de la tarde.

Por: Danny Pérez Díaz.

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