• Detrás de la Razón: Irán listo para defenderse ante EEUU ¿se atreverá ahora Donald Trump a atacar?
lunes, 24 de junio de 2019 20:09

Irán lanza la más fuerte advertencia a Estados Unidos que se haya hecho en los últimos tiempos.

Que la podemos traducir en “ni te atrevas”, “nunca más amenaces”, “no ataques”, “no espíes”… en fin, se puede interpretar en muchos campos, pero no solo habla del “no lo hagas”, sino qué pasará si lo haces. Irán dice que todo lo que huela a EE.UU. en Oriente Medio será incendiado, y no solo intereses y posiciones, sino también aliados. Eso incluye sin duda a Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos (EAU), Baréin y, sobre todo y más que todo, a Israel.

“Si el enemigo dispara un tiro hacia nosotros le responderemos con diez balas. Disparar una bala contra Irán sería como disparar contra un barril de pólvora. Provocaría un fuego que consumiría a Estados Unidos, sus intereses y los de sus aliados en Oriente Medio”, alerta el Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Irán, el general de brigada Abolfazl Shekarchi.

Es decir, las Fuerzas Armadas de Irán están en máxima alerta después de que hace unos días derribaran un dron espía de EE.UU., del cual dijeron era una violación e intromisión a la soberanía iraní al sobrevolar su espacio aéreo. Por ello, lanzan la alerta a Washington de que están listos para derribar más drones o incluso para una guerra en caso de que al señor Donald Trump se le ocurra atacar.

“La República Islámica de Irán no busca confrontación ni guerra, pero mantiene una alta preparación defensiva, y el derribo del dron agresor y espía es un ejemplo pequeño de ello. Espero que no vuelvan a cometer esas estupideces”, advierte Seyed Abás Musavi, portavoz de la Cancillería iraní.

A todo esto, desde EE.UU. contestan —desde la perspectiva iraní— con más estupideces. Solo escuche: “No estoy buscando una guerra y, si la hay, arrasaremos como nunca se ha visto antes”. “No busco hacer eso, pero Irán no puede tener un arma nuclear”. “¿Quieren hablar? Bien. De lo contrario, tendrán una mala economía durante los próximos tres años”, asevera Trump, para advertirle a Irán que no necesita atacarlo militarmente cuando ve que las sanciones están impidiendo el crecimiento económico iraní y, según él, terminarán asfixiando al Gobierno hasta que acepte sus condiciones.

Por si fuera poco, hoy como represalia del derribo de su dron aprueba aún más sanciones: miles de millones de dólares más de Irán serán confiscados, retenidos o congelados; además de que se ha filtrado en la prensa de EE.UU. que el viernes pasado el Ejército ciberespacial estadounidense lanzó un ataque contra posiciones militares de Irán, dejando inactivas baterías de misiles y sistemas de defensa. Irán, por supuesto, lo niega diciendo que han sido en vano los intentos de EE.UU. Los halcones de Trump, neoconservadores obsesionados con la guerra contra Irán, siguen sonando las alarmas y empujando al ataque.

Escuche: “Estamos preparados para negociar sin condiciones previas. Los iraníes saben exactamente cómo encontrarnos. Y confío en que en el momento en que estén listos para hablar honestamente con nosotros, podremos comenzar los diálogos”, sentencia Mike Pompeo, secretario de Estado de EE.UU., en la base Andrews, al pie de su avión que lo trae a Oriente Medio; y John Bolton, Asesor de Seguridad Nacional de EE.UU., remata con esto: “Ni Irán ni ningún otro actor hostil deben confundir la prudencia y la discreción de los Estados Unidos con la debilidad”.

Nadie les ha otorgado una licencia para cazar en el Oriente Medio. Como dijo el presidente Trump, “nuestro Ejército es por mucho el mejor del mundo, ha sido reconstruido, es nuevo y está preparado para todo”. En EE.UU. parece que el único loco que quiere guerra es Trump y sus amigos, porque en el Congreso se acaba de introducir una propuesta para que demócratas y republicanos decreten una ley que se llama “detengan a Trump”; una propuesta llamada no más acta de poderes de guerra para detener al presidente a que arrastre a la nación estadounidense a un conflicto que nadie quiere. Piden que no haga ningún ataque sin antes que el Congreso lo apruebe.

En Detrás de la Razón, nosotros preguntamos, los analistas contestan y usted en su casa concluye. Y si la realidad hace lo que quiere, entonces nosotros volveremos a preguntar. Lo importante es detectar las aristas que no nos dicen.

El análisis, las preguntas y respuestas a las diez treinta de la noche, desde los estudios de Teherán; Londres, siete y Madrid, ocho de la noche; México, Colombia y Chicago a la una de la tarde.

Por Roberto de la Madrid

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