• Detrás de la Razón; Infierno: árabes con apoyo de EEUU provocan ríos de sangre

Proyectiles cayendo, bombas impactando, fuego de artillería, aviones disparando, la epidemia del cólera, no hay otra forma de describir el infierno en Yemen.

La epidemia del cólera avanzando, casas, escuelas, hospitales destruidos, las carreteras, los aeropuertos bombardeados, cadáveres en el suelo, el agua se acaba, insanidad por doquier, no hay alimentos, ni medicinas ni doctores suficientes, decenas de miles de heridos; no hay otra forma de describir el infierno aquí en el mundo donde vivimos.

Es Yemen, donde la niñez se apagó y solo queda el lamento de esperanza de los que ya esperan nada más que la muerte. Porque si esto es tragedia, en la ciudad de Al-Hudayda, ahí mismo en Yemen, el infierno está amplificado. Arabia Saudí, la culpable de todo lo descrito, se ensaña más con esta urbe.

En un acto de sadismo, tratando de no usar adjetivos, pero no sé cómo se pueda describir, la monarquía saudí mandó bombardear, las vías por donde entran los alimentos: almacenes, molinos de harina, bodegas de trigo, huertas, lo que provocará que un millón de personas en Al-Hudayda mueran de hambre.

“Los molinos en Al-Hudayda alimentan a millones de personas. Nos preocupa principalmente el molino del mar Rojo, que tiene actualmente en su interior 45 mil toneladas métricas de comida, suficiente para alimentar a 3 millones y medio de personas durante un mes. Si los molinos resultan dañados o se ven afectados, el coste humano será incalculable (...) cientos de miles de vidas penden de un hilo en Al-Hudayda”, alerta Lise Grande, la coordinadora humanitaria de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Yemen.

Arabia Saudí piensa que será un buen negocio porque al movimiento popular yemení Ansarolá, a quien bombardea, cree que con este ataque se sentarán a negociar, lo que además del sadismo muestra la infamia de hacerle creer al mundo que están dispuestos a dialogar la paz.

En Suiza se abrieron las mesas de diálogo, donde Arabia Saudí llegó lista para el negocio, pero el movimiento Ansarolá no pudo enviar a su delegación porque los propios saudíes tienen secuestrado el espacio a aéreo y no dejaron volar su avión. ¿Diálogos de qué?

“La coalición liderada por Arabia Saudí respaldada por EE.UU., no permitió que la delegación del movimiento Ansarolá partiera del aeropuerto de Saná, capital de Yemen, y no proporcionó un avión con garantías de regresarlos a casa”, denuncia Talal Aklan, alto funcionario del movimiento Ansarolá.

Más allá del teatro saudí, lo que es real es que Arabia Saudí quiere imponer un gobierno en Yemen que sea su amigo. Usted complete la ecuación. Yemen está situado en un punto de alta estrategia mundial, por el mar Rojo pasan miles de millones de dólares de comercio, sobre todo hidrocarburos, gas y petróleo.

Los puertos yemeníes son oro puro. 3 años y medio de intenso bombardeo con equipo 100 veces más avanzado que los yemeníes, y Arabia Saudí no puede ganar.

¿Qué espera para el asalto final? ¿Incapacidad o sadismo? mezclada con organización del rival yemení. ¿Hasta dónde llegará la cifra de muertos, heridos y desplazados en Yemen? ¿Cuándo detendrá el mundo esta mancha de sangre?

En “Detrás de la Razón”, nosotros preguntamos, los analistas contestan y usted en su casa concluye. Y si la realidad hace lo que quiere, entonces nosotros volveremos a preguntar. Lo importante es detectar las aristas que no nos dicen.

El análisis, las preguntas y respuestas a las diez treinta de la noche, desde los estudios de Teherán; Londres, seis y Madrid, siete de la tarde; México, doce del día, y Colombia, una de la tarde.

Por: Roberto de la Madrid.

mhn/ncl/mkh

sábado, 15 de septiembre de 2018 22:44
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