• Detrás de la Razón; El hombre con el misil más grande: Trump vs Kim ¿quién ganará?
viernes, 5 de julio de 2019 21:20

Donald Trump lo dijo muy claro en casi todas las entrevistas cuando estaba chamaco, jovenzuelo, cuando se hizo hombre de negocios, e incluso cuando sacó su libro el “Arte de negociar”, que ganaba mucho dinero porque no lo hacía jamás por dinero, que lo que hacía era nada más por diversión, porque lo amaba, porque sentía que era todo un juego.

Dicho esto, que es la base del complejísimo conocimiento del presidente estadounidense, Donald Trump, y en el que basa todas sus andanzas, aventuras y pérdidas y ganancias, quizá podamos entender en qué lío está metido EE.UU. al tener un mandatario como el que hoy tiene.

Digo lío porque hasta que no sepamos o veamos con claridad qué hay detrás, los hechos muestran que el señor Trump es un huracán de contradicciones, mentiras, tonterías, bravuconadas, traiciones y agresiones, pero ojo, ante el público.

La última que vimos es la que denuncia Corea del Norte y que parece el comportamiento enfermo de la doble personalidad o del famoso padecimiento “Borderline”, trastorno limítrofe de la personalidad, con el cuál usted cambia de un estado a otro como de un segundo a otro.

Así vemos a un Donald Trump feliz, sonriente y amistoso con el líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, a quien lo toca, lo saluda, le estrecha la mano, y le consiente incluso cruzando a un territorio que nunca antes un presidente estadounidenses había pisado.

Así vemos que mientras eso sucedía, en la sede de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el EE.UU. de Trump, a través de su enviado, pedía a todos los países del mundo que apretaran más la soga al cuello para que asfixiarán aún más a Corea del Norte, es decir, que aplicaran a rajatabla las sanciones que paralizan la economía norcoreana por su programa nuclear.

Dice Corea del Norte, ¿entonces? ¿ofrece diálogo y mejorar la situación y a la vez empeorarla con agresión real y directa? ¿Es un problema de doble personalidad? ¿Está aplicando su conocimiento de venta y compra de inmuebles para dirigir una nación y relacionarse con los pueblos del mundo? ¿O aún más, está usando el manual del difunto presidente de EE.UU., Richard Nixon, que usó bajo el nombre de la teoría del loco con la que quiso hacer creer al mundo que estaba desquiciado para así despistar a los enemigos, hacerlos sentir amenazados y hacerles difícil saber por dónde y cómo podrían ser atacados?

“Es, de verdad, un honor estar con usted, y fue un honor que me pidiera que cruzara esa línea y me enorgullecí de haberlo hecho. Me imaginaba que me lo pediría, aunque no estaba seguro. Pero estaba listo para hacerlo. Y quiero agradecerle, fue genial”, le dice Trump a Kim, al tiempo que opuestamente le estaba clavando como se dice vulgarmente “el puñal por la espalda”. “Seguirán [las sanciones]. Estoy ansioso por levantarlas en algún momento. No me gustan las sanciones sobre [Corea del Norte]. Estoy mirando hacia adelante, pero las sanciones seguirán vigentes”.

¿Qué realmente está en juego en el conflicto Corea del Norte-EE.UU.? ¿Por qué algunos análisis acusan a China de interferir y no dejar que se llegue a un acuerdo? ¿A Pekín le conviene ver que Corea del Norte y Corea del Sur se unifiquen?

¿El problema es que EE.UU. quiere una Corea del Norte capitalista o es que quiere quitarle a China su barrera de contención? ¿o más aún, quiere usar a Corea del Norte como fábrica de productos para desbancar en un futuro a China? ¿Y qué papel juega Rusia?

En Detrás de la Razón, nosotros preguntamos, los analistas contestan y usted en su casa concluye. Y si la realidad hace lo que quiere, entonces nosotros volveremos a preguntar. Lo importante es detectar las aristas que no nos dicen.

El análisis, las preguntas y respuestas a las diez treinta de la noche, desde los estudios de Teherán; Londres, siete y Madrid, ocho de la noche; México, Colombia y Chicago a la una de la tarde.

Por: Roberto de la Madrid.

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