• Detrás de la Razón: El Gran Reino chiquito, poder nuclear de Estados Unidos y represión
sábado, 17 de febrero de 2018 20:51

Sombras atemorizan a unos jovencitos. Agentes policíacos de la monarquía Al Jalifa irrumpen en una casa para llevarse a uno de esos jovencitos, lo encarcelan, lo torturan, lo hacen hablar, y quizá jamás vuelva a regresar vivo, denuncia la oposición en Bahréin, sobre este caso que, como este, hay muchos más.

Sonidos extraños se escuchan en la casa. La familia duerme. Sombras atemorizan a unos jovencitos. No son los miedos normales a la oscuridad. Esto es en Bahréin. Es para llevarse a uno de esos jovencitos y enseñarlo a él y a todo el pueblo que no se debe participar en protestas ni reclamar por la vida que les tocó.

Se cumple el séptimo aniversario de la Revolución en Bahréin, cuando en la plaza de la Perla, en Manama (capital), se levantó el pueblo para que el mundo se enterara que era reprimido, se levantó para pedir cosas básicas: libertad, democracia, igualdad, respeto, legalidad.

Es más del 70 % del pueblo que pide esto. Pero a los que gobiernan no les gusta, son los monarcas llamados Al Jalifa. La riqueza está como siempre en manos de unos cuantos, y el poder muy lejos del pueblo, para proteger el lujo de los rascacielos estilo Dubái y que en ese país se albergue uno de los poderes militares más letales del mundo, una base de Estados Unidos y también del Reino Unido.

El contraste del poder y el lujo con la manifestación casi diaria. La represión llegó hasta tal punto que el principal partido de la oposición bahreiní, Al-Wefaq, fue disuelto por el Gobierno monárquico. Los opositores son capturados, callados, silenciados, arrestados, si bien les va, si les va mal, son ejecutados. Por criticar a la monarquía terminan acusados de terrorismo. Y si los dejan vivos entonces les quitan la nacionalidad y los dejan sin país.

Amnistía Internacional (AI), a la cabeza, ha denunciado las terribles violaciones de los derechos humanos en Bahréin, y hasta el Parlamento Europeo (PE) ha decretado mociones para presionar al Gobierno del país más pequeño del Golfo Pérsico a que reaccione y respete la civilidad y las garantías individuales.

El PE ha dicho que encarcelar a presos políticos y reprimir la voz popular amenaza la seguridad de Bahréin y también alerta que la ley antiterrorista decretada por las autoridades bahreiníes, da el lujo de arrancar la nacionalidad a placer.

Hablemos hoy de una de las revoluciones más ignoradas del mundo, la de Bahréin, siete años de constante pugna del pueblo por una vida mejor, con democracia y dignidad civil. Hablemos de muchos de los que los noticieros tradicionales no hablan por seguir líneas de interés. Los grandes corporativos defienden sus inversiones ahí, porque frente a Bahréin pasa nada más que el 20 % de todo el petróleo del mundo.

Sueldos de hasta 50 mil dólares que contrastan con el grito del ciudadano bahreiní, sumido en la opresión. ¿Cuál será el destino para cientos de miles de seres humanos que viven aplastados por el rey de Bahréin, Hamad bin Isa Al Jalifa?

¿Cómo la era el presidente estadounidense, Donald Trump, afectará al país donde está una de las tropas más poderosas de EE.UU.?

En ‘Detrás de la Razón’, nosotros preguntamos, los analistas contestan y usted en su casa concluye. Y si la realidad hace lo que quiere, entonces nosotros volveremos a preguntar. Lo importante es detectar las aristas que no nos dicen.

El análisis, las preguntas y respuestas a las nueve treinta de la noche, desde los estudios de Teherán; Londres, siete y Madrid, ocho de la tarde; México y Colombia, una de la tarde.

mhn/ncl/mkh

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