• Detrás de la Razón: ¿El fin del mundo? EEUU amenaza a Rusia, China, Europa, Irán, Venezuela
martes, 19 de febrero de 2019 23:44

“El mundo se está volviendo un lugar más peligroso y oscuro y es importante que permanezcamos juntos”, da risa pero significa mucho y muestra la preocupación real que se vive en el mundo.

Da risa porque lo dijo Gavin Williamson, ministro de Defensa del Reino Unido, país que no quiso la unión de la Unión Europea (UE), entonces de qué unión habla.

Pero también muestra la cara real que hay en el planeta: temor ante lo que está haciendo Estados Unidos de Donald Trump, amenazar a Europa, romper acuerdos internacionales, salirse de foros mundiales, castigar a cuanto país le plazca, declarar una guerra mundial de comercio con China, sancionar a Rusia, echar andar la carrera armamentística nuclear, amenazar con invadir Venezuela o con atacar a Irán, en pocas palabras generar caos global y llevar a la humanidad más cerca de la catástrofe, del desacuerdo, de la guerra.

El Reloj del Fin del Mundo informó en enero que está en su peor momento desde 1953, cuando EE.UU. y la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) amenazaban la existencia de la especie humana, y esto se comprobó hoy en la Conferencia de Seguridad de Múnich donde se reúnen las potencias para tratar los problemas más urgentes de la seguridad mundial.

Lo más urgente y peligroso parece ser Trump y los coches terroristas, ¿cuáles? los europeos, que fueron declarados por EE.UU. como peligro para la seguridad nacional.

No es porque vayan a explotar como bombas es que Trump quiere cuidar hasta el último centavo de las empresas estadounidenses, usando eso como pretexto para someter a sus deseos a la UE al amenazar a sus coches europeos con subirles el impuesto si no hace lo que se les indica. ¿Y qué se les indica?

Dos cosas muy importantes, que dejen de apostar a Rusia, que se alejen del gas ruso y que abandonen la construcción del famoso gasoducto que hacen con el presidente ruso, Vladimir Putin, y que llevaría gas de Rusia a Europa.

Más aun, que también rompan el acuerdo nuclear con Irán. EE.UU. exige y ordena a la UE abandonar a Teherán y unirse a su esfuerzo, al estadounidense, de asfixiar al Gobierno iraní, para según Mike, el vice de Trump, llevar paz, seguridad y una vida digna al pueblo de Irán y de paso, seguridad a todo el mundo.

Irán no tardó en reaccionar llamando a todo este caos de EE.UU., una enfermedad mental u obsesión de Washington por querer eliminar a la República Islámica de Irán.

“Durante mucho tiempo hemos sido el objetivo de una fijación poco saludable, digamos una obsesión que continúa hasta el día de hoy… Estas personas han tenido la ilusión de que Irán se evaporaría durante los últimos 40 años, y todavía estamos aquí. Siete administraciones estadounidenses han pasado y todavía estamos aquí, y creo que continuaremos aquí por mucho tiempo... El Sr. Pence repitió esta farsa cuando arrogantemente exigió que Europa se uniera a EE.UU. para socavar su propia seguridad y romper sus obligaciones. Europa debe estar dispuesta a mojarse, si quiere nadar contra la peligrosa marea del unilateralismo estadounidense,” responde el canciller iraní, Mohamad Yavad Zarif.

Ante lo que está haciendo Trump hay que preguntarse urgentemente: los foros mundiales son para insultarse, acusarse, dialogar, enojarse, calmarse. Pero si no hay foros mundiales, y se entra al unilateralismo ¿cómo se evitará una catástrofe, una guerra, cuando no hay mecanismos, ni organismos ni tratados para contener los deseos de cada país? ¿Qué tan cerca el mundo está de una gran catástrofe, militar, política y sobre todo económica?

En Detrás de la Razón, nosotros preguntamos, los analistas contestan y usted en su casa concluye. Y si la realidad hace lo que quiere, entonces nosotros volveremos a preguntar. Lo importante es detectar las aristas que no nos dicen.

El análisis, las preguntas y respuestas a las nueve treinta de la noche, desde los estudios de Teherán; Londres, seis y Madrid, siete de la noche; México, doce, y Colombia, una de la tarde.

Por: Roberto de la Madrid.

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