• Detrás de la Razón: Destruiremos su petróleo; Irán responderá con todo su poder

Suiza quiere respetar el acuerdo nuclear, son las palabras que escuchó el presidente de Irán, Hasan Rohani, ahora con su visita a ese país europeo.

El mandatario iraní con el cual empezó una misión por esa región, ya que después va a Austria: comprobar la firmeza de los líderes europeos con el moribundo acuerdo nuclear, conocido oficialmente como el Plan Integral de Acción Conjunta (JCPOA, por sus siglas en inglés), porque así fue calificado el acuerdo que “está en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) porque ha perdido su equilibrio como resultado de la retirada de Estados Unidos”, afirmó hace unos días, Seyed Abás Araqchi, vicecanciller de Irán para Asuntos Políticos.

Por eso es que Rohani va a Europa para buscar el contrapeso que puedan ofrecer para compensar el retiro rabioso del presidente de EE.UU., Donald Trump. La llegada a Suiza además traía la intención de reforzar el comercio entre estos dos países, así como hablar de la visión y situación de ambos sobre los problemas crudos que se viven en el Oriente Medio.

Faena de la que se vieron resultados de asentimiento por parte de Alain Berset, presidente de Suiza, quien por cortesía hasta recibió en el aeropuerto de la ciudad suiza de Zúrich, en idioma Farsi a su contraparte, al decirle “Khosh amadi”, bienvenido en español. Lo curioso, urgente y de extrema importancia es que mientras se anunciaba el viaje de la delegación persa a tierra suiza, en Washington se anunciaba una nueva estrategia, otra más, contra Irán.

Brian Hook, director de planeación y política del Departamento de Estado de EE.UU. anunciaba y prometía que no dejarán que Irán venda una sola gota de petróleo, que impondrán sanciones de extrema presión y que harán ceder al Gobierno iraní a base de fuerza financiera, geoestratégica y diplomática, “nuestro objetivo es aumentar la presión sobre Irán al reducir a cero sus ingresos en las ventas de petróleo crudo”, dijo.

Sin titubear, el mandatario de Irán contestó y defendió la dignidad, “eso de que no permitiremos que el crudo iraní no sea exportado, quiere decir que, el petróleo de toda la región no podrá ser exportado. ¿Cómo es posible que el petróleo de Irán no sea exportado, y sí el de la región? Háganlo si pueden, y verán cuáles serán las consecuencias”, ha advertido.

La rudeza de Washington y su desesperado intento por someter a sus directrices a todo el mundo o al que no favorezca sus intereses, ha subido otro escalón. ¿Cómo se resolverá este caótico mapa que plantea Donald Trump? ¿Y cuál será la reacción de Irán, tanto si sale del acuerdo o continúa, ante la amenazante política estadounidense?

Por si fuera poco, en medio de este campo de dinamita, la Casa Blanca está pensando si declara organización terrorista al Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI), que es una fuerza militar y de élite que protege Irán, separada del Ejército iraní.

Ya el exsecretario de Estado estadounidense, Rex Tillerson, había dicho que eso no tenía sentido, pero el nuevo secretario de Estado, Mike Pompeo, le sopla al oído a Trump para que lo haga.

En Detrás de la Razón, nosotros preguntamos, los analistas contestan y usted en su casa concluye. Y si la realidad hace lo que quiere, entonces nosotros volveremos a preguntar. Lo importante es detectar las aristas que no nos dicen.

El análisis, las preguntas y respuestas a las diez treinta de la noche, desde los estudios de Teherán; Londres, seis y Madrid, siete de la tarde; México, y Colombia, una de la tarde.

Por Roberto de la Madrid.

mhn/lvs/hnb

martes, 3 de julio de 2018 19:51
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