• Detrás de la Razón: ¿Cuánto falta para que EEUU lance misiles contra Irán?
sábado, 16 de febrero de 2019 23:18

Si el objetivo del presidente de EE.UU., Donald Trump, era unir al mundo en contra de Irán, le salió el tiro por la culata, es decir, le salió al revés.

Lo que evidenció no fue que Irán se quedara solo, sino EE.UU., ya que no le siguieron el show de firmar un compromiso para atacar a Irán hasta someterlo, sea financieramente, con sanciones, con incautaciones monetarias o incluso con la anuencia o asentimiento de una eventual intervención militar.

Los únicos felices de esta cumbre fueron el régimen de Israel y algunos países árabes del Golfo Pérsico. No obstante, y probablemente por hipocresía ya que nadie ahí alzó la voz para defender a Irán, asistieron más de 60 países a este foro llamado por Donald Trump.

Estoy hablando de la cumbre de Varsovia, capital de Polonia, que primero se dijo era para combatir a Irán y después se suavizó el nombre con la preocupación por la paz en Oriente Medio.

La cumbre tuvo además un factor extraño, justo en el marco de su realización, una bomba terrorista destazó a decenas de militares de élite de Irán, en el sureste del país.

Fue un atentado suicida contra la nación iraní que dejó en fierros retorcidos el autobús donde se transportaban a las fuerzas del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán, tropas que cuidan de la seguridad del país persa.

Sin titubear, las autoridades iraníes inmediatamente pusieron su dedo hacia Varsovia y más allá, Washington: “¿No es una coincidencia que Irán haya sido golpeado por el terrorismo el mismo día en que comienza el #CircodeVarsovia? ¿Especialmente cuando los cómplices de los mismos terroristas lo alientan desde las calles de Varsovia y lo apoyan con los robots de Twitter? Parece que EE.UU. siempre toma las mismas decisiones equivocadas, pero espera resultados diferentes”, señala en su Twitter, Mohamad Yavad Zarif, el canciller de Irán.

Y cómo no pensar eso, cuando vemos al primer ministro del régimen de Israel, Benjamín Netanyahu, anunciar descaradamente la guerra contra la nación iraní: “Lo que importa de esta reunión, y no es ningún secreto... es que esta es una reunión abierta con representantes de países árabes líderes, que están sentándose al lado de Israel para avanzar hacia la guerra contra Irán”, tuiteó aunque luego se arrepintió porque sabía que aunque esa es su intención probablemente lo dejaría en ridículo.

¿Qué fue el experimento de Trump si sabía que iba a fracasar? Parece nada más un intento de azuzar a Irán, quien no lo tomó así, sino como un show retórico como su amenaza militar: “Algunas personas que tuvieron éxito en crear las últimas guerras buscan nuevamente otra guerra, pero yo creo que prevalecerá algún sentido y la gente se dará cuenta de que es suicida participar en una guerra contra Irán”, vuelve a revirar el canciller iraní.

En la cumbre también habló el vicepresidente de EE.UU., Mike Pence, a quien se le ocurrió comparar a Irán con el nazismo asegurando que busca un Holocausto. Pero como dice que el presidente iraní, Hasan Rohani, parece que en la Casa Blanca están desesperados y desubicados.

Frente a esta cumbre, Rusia y China se mantienen lejos, no van y condenan la intención trumpista de confabular contra los iraníes. El Gobierno de EE.UU. fue muy claro, le pidió a la Unión Europea (UE) que se retirara del acuerdo nuclear para asfixiar más a Irán.

¿Realmente los europeos terminarán obedeciendo una vez más a EE.UU.? Esa es la pregunta que podría acelerar la respuesta iraní. Porque el desdén de los países árabes que ahora se unen a Israel, otrora su súper enemigo, ya que los árabes por antonomasia defendían a los palestinos, parece no importar al Gobierno de Teherán, ya que Netanyahu acostumbra gritos retóricos para consumo interno cada vez que se acercan elecciones y la alianza árabe es conveniencia de protección militar.

De lo que habría que estar pendiente es de una loca decisión de algún halcón estadounidense despistado y desfasado que aún crea que vive en la posguerra de la Segunda Guerra Mundial.

En Detrás de la Razón, nosotros preguntamos, los analistas contestan y usted en su casa concluye. Y si la realidad hace lo que quiere, entonces nosotros volveremos a preguntar. Lo importante es detectar las aristas que no nos dicen.

El análisis, las preguntas y respuestas a las nueve treinta de la noche, desde los estudios de Teherán; Londres, seis y Madrid, siete de la noche; México, doce, y Colombia, una de la tarde.

Por: Roberto de la Madrid.

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