• Detrás de la Razón - Respuesta de Irán
sábado, 23 de septiembre de 2017 21:46

El Irán de Hasan Rohani con su defensa a ultranza del acuerdo nuclear y el EE.UU. de Donald Trump con su recalcitrante ideología nacionalista de ‘América primero’.

Principio, compromiso asumido, incluido el acuerdo nuclear con Irán, se hizo evidente en el 72 periodo de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas (AGNU). El organismo sirvió de telón de fondo para estas dos potencias.

Teherán reivindica sus derechos, Washington materializa "El gran Oriente Medio" cueste lo que cueste, incluido romper su palabra y echar por tierra lo logrado con años de esfuerzo por la comunidad internacional.

Analistas apuntan al hecho de que el acuerdo nuclear entre Irán y el Grupo 5+1 (EE.UU., el Reino Unido, Francia, Rusia y China, más Alemania) sería una piedra en el zapato para la Administración de Trump y su iniciativa de retomar el complot estadounidense, conocido como "El gran Oriente Medio" (Administración de George W. Bush).

Es decir, la introducción de un "caballo de Troya" para aumentar la penetración estadounidense en la región a fin de garantizar la seguridad de su principal aliado, el régimen de Israel, y en ello se centró la réplica del Líder de Revolución Islámica de Irán, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, al incendiario discurso del inquilino de la Casa Blanca del martes pasado.

“Las declaraciones de Trump no derivan de su poder, sino emanan de su enraizada ira, impotencia y locura. Los estadounidenses se sienten furiosos por haber visto fracasados sus planes en Oriente Medio debido a la presencia regional activa de la República Islámica”, subrayó el jueves el ayatolá Jamenei.

Este proyecto estaba diseñando de tal forma que buscaba que EE.UU. y el régimen israelí dominaran a Irak, Siria y El Líbano, precisó, no obstante, dijo el Líder iraní, la realidad imperante de hoy en día en la región demuestra que tales planes han fracasado.

Con el talante afable, la voz calma pero firme se dirigió el presidente iraní, Hasan Rohani, ante el 72ª sesión de la AGNU en Nueva York, EE.UU. Allí apeló a la moderación por ser libertad y democracia, por ser sinergia de ideas y no blandir de espadas.

"(...) Nosotros no amenazamos y no aceptamos amenazas de nadie. Nuestro idioma es el idioma de dignidad y no toleramos el lenguaje de la intimidación. Nosotros somos partidarios de la negociación, pero desde una posición de igualdad y respeto mutuo, con enfoque ganar-ganar", dijo el jueves Rohani ante la ONU.

Esta llamado a la moderación era el prólogo de la defensa del acuerdo nuclear o Plan Integral de Acción Conjunta (JCPOA, por sus siglas en inglés), que se alcanzó tras años de esfuerzos diplomáticos y diálogos entre siete países, Irán y el Grupo 5+1 que luego dio lugar a la resolución 2231 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (CSNU).

En este sentido, Rohani aseguró que el acuerdo nuclear ha estabilizado el Oriente Medio en medio del terrorismo takfirí, las crisis humanitarias y complejas crisis sociopolíticas en la región, mientras alertó que se aúpa una crisis nuclear fabricada.

Asimismo, arremetió contra la oratoria ignorante, burda, rencorosa, llena de datos falsos y acusaciones del presidente de EE.UU. en contra del pueblo de Irán y dejó claro que Trump había echado por tierra las exigencias actuales de las naciones, es decir el aunar los esfuerzos de los Gobiernos para combatir la guerra y el terror.

Argumentó que el aval de las Naciones Unidas, la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), la Unión Europea (UE) y el mundo blindan el acuerdo nuclear, pero, ahora, ciertos actores regionales e internacionales buscan cambiarlo o cancelarlo. No obstante, enfatizó que Irán responderá a cualquier violación del pacto.

En otro evento, Rohani aseguró que las conversaciones con la Administración estadounidense son inútiles ya que ignoran sus compromisos. “Dialogar con un país que no cumple con sus compromisos legales y morales sería una pérdida de tiempo”, dijo.

“¿Está usted dispuesto a devolvernos 10 toneladas de uranio enriquecido?”, preguntó Mohamad Yavad Zarif, el canciller, haciendo referencia a la cantidad de uranio enriquecido que Teherán trasladó a Rusia como parte del pacto nuclear que logró con el Grupo 5+1.

Además, rechazó la idea de un anexo al acuerdo para abordar las objeciones de la Administración de EE.UU., una idea que los funcionarios estadounidenses dicen que se ha presentado dentro del Gobierno como una posible vía diplomática.

“¿Por qué debemos discutir sobre un anexo?”, cuestionó Zarif, diciendo que si Washington quiere obtener más concesiones, Irán también, las quiere. “Si usted quiere tener un anexo, tiene que haber un anexo en todo”, dejó claro.

En su discurso incendiario, Trump dejó entrever que Estados Unidos primero, está sobre todo valor universal, principio, compromiso asumido y, por ende, la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1947, las Convenciones de Ginebra sobre la Guerra y de Viena sobre Protección Consular, el Acuerdo de París de 2016 sobre Cambio Climático, el JCPOA sobre el programa nuclear iraní firmado entre Teherán y el Grupo 5+1 el 14 de julio de 2015 son letra muerta.

El alegato que usó contra Irán se sintetiza en que “el acuerdo con Irán fue una de las peores transacciones y la más unilateral en la que haya entrado Estados Unidos; francamente, ese acuerdo es una vergüenza para EE.UU., y creo que no terminará ahí”, que no aporta pruebas de la acusación y no tiene base legal.

Lo que sí hizo fue especular, (el acuerdo nuclear), “proporciona una tapadera para una eventual construcción de un programa nuclear”. Aun cuando varios de sus consejeros y exfuncionarios de la Administración Barack Obama le advirtieron a Trump que dejase de usar la letal combinación de "terrorismo radical", como es el caso del teniente general McMaster, el consejero de Seguridad Nacional, el magnate se empecina en juntar el acuerdo nuclear de Irán con el terrorismo.

Es más, el inquilino de la Casa Blanca sentenció que a partir de ahora la política exterior de EE.UU. se guiará por la soberanía, la seguridad y la fuerza militar Además, subrayó que las naciones fuertes e independientes, más que los entes internacionales, son punto cardinal para un futuro más próspero y pacífico.

EEUU e Israel juntos, pero aislados del mundo

El premier israelí, Benyamin Netanyahu, ante la ONU llamó a cambiar, cancelar, arreglar o disolver el acuerdo nuclear y señaló que el régimen de Tel Aviv será un agente para contrarrestar el poder de Irán. Dijo que el pacto tiene una cláusula de caducidad que y dentro de unos años las restricciones serán eliminadas e Irán será libre de enriquecer uranio y construirá muchas bombas, es más instó a imponer sanciones paralizantes a Irán.

Netanyahu promueve inspecciones militares a Irán y penalizaciones, sobre todo deshacerse de la cláusula de expiración. "Irán no enfrentará enemigo más feroz que Israel", manifestó. No obstante, el régimen israelí, único poseedor de armas atómicas en Oriente Medio, nunca ha permitido ninguna inspección de sus instalaciones atómicas y hace oídos sordos a los llamados internacionales a que se adhiera al Tratado de No Proliferación (TNP). Se estima que Israel tiene entre 200 a 400 ojivas nucleares en su arsenal.

Apoyo de Macron y Mogherini

Si bien varios líderes europeos secundan el acuerdo nuclear con Irán, entre ellos la premier británica, Theresa May, la defensa del presidente francés, Emmanuel Macron, en el seno de la ONU y la de la jefa de la Diplomacia europea, Federica Mogherini.

“Ponerle fin hoy sin proponer otra cosa sería un grave error, no respetarlo sería irresponsable, porque es un acuerdo útil”, resaltó Macron ante la AGNU.

Lo ha dicho Trump, llegado el momento la nación iraní deberá decir si continuar con el gobierno y el Sistema de la República Islámica de Irán u optar por un cambio. Lo que nadie le ha comentado es que desde el triunfo de la Revolución Islámica de 1979 se han sucedido doce elecciones presidenciales en las que el pueblo ha participado masivamente.

En las presidenciales de 2017, el 73 % de los iraníes participó, aun cuando no es obligatorio, y el presidente Hasan Rohani ganó la reelección con más del 57 % de los votos. Las cartas están echadas los iraníes se han pronunciado a los largo de 38 años, apostamos por nuestras autoridades y apoyamos el acuerdo nuclear.

El análisis, las preguntas y respuestas a las diez treinta de la noche, desde los estudios de Teherán; Londres, siete y Madrid, ocho de la tarde; México y Colombia, una de la tarde.

Por Cristina Leiva

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