• Detrás de la Razón - El secreto de Corea del Norte, la verdad nuclear y la traición de Estados Unidos – Parte 2
martes, 10 de octubre de 2017 21:38

Hoy tenemos un programa especial de Detrás de la Razón. Intentamos presentarle una cara diferente de Corea del Norte.

Un relato que cuente las verdades que han sido ocultadas, la historia, o la otra historia que no se explica o analiza desde los medios occidentales comerciales; la historia de tristezas, de humillación, de muerte. La lesión histórica en las almas de los norcoreanos.

La herida de muerte que hizo Estados Unidos al dejar caer en todo Corea del Norte, 600 mil toneladas de explosivos, de bombardear hasta hartarse, hasta dejar los cadáveres sin sepultura, sin entierro. Porque no había en muchos pueblos, nadie que pudiera enterrar porque todos estaban muertos. Contar la historia de cómo Estados Unidos no ha cumplido los pactos, los acuerdos, las promesas.

De hecho, enviamos un equipo de HispanTV, la cadena iraní en lengua española, mi compañero Ali Gudarzi, a Corea del Norte, para que tomara nota de muchas cosas que no se ven.

Esta noche en Detrás de la Razón, le ofrecemos cuatro programas para preguntar: ¿Por qué EE.UU. hizo una carnicería sin precedentes, una matanza gigantesca, bombardeo miles de casas, escuelas y hospitales, dejó caer 600 mil toneladas de explosivos sobre Corea del Norte, un ataque considerado por estudiosos de Harvard como un crimen igual o peor a los que hicieron los nazis, y EE.UU. no ha sido castigado, ni se habla mucho de esto?

¿Cómo se puede borrar esta lesión de muerte y humillación de las mentes de los norcoreanos? ¿Es por eso que los ciudadanos de Corea del Norte ven como demonio a Estados Unidos? ¿Por qué EE.UU. tenía que meter las narices en Corea del Norte? ¿Por qué en 2005 Corea del Norte se comprometió a desmantelar sus instalaciones nucleares a cambio de un compromiso de no agresión de los EE.UU. y la provisión de agua ligera para propósitos de paz.

Y el tratado fue socavado por el expresidente de EE.UU., George W. Bush, y le impuso sanciones? ¿Por qué Corea del Norte ha ofrecido suspender su carrera nuclear y Estados Unidos ha traicionado el pacto? Independientemente de que no se cumpliera el acuerdo, es importante analizar, ¿por qué incluso EE.UU. en uno de los tratados con Corea del Norte, reconoció y se comprometió a declarar públicamente que no hay interés hostil contra los norcoreanos, ni la intención de cambiar el estilo y el régimen de Gobierno norcoreano?

¿Para qué Corea del Norte construye bombas atómicas para atacar o defenderse? ¿Corea del Norte tiene derecho a construir una bomba atómica? ¿Cómo podría defenderse Corea del Norte sin una bomba atómica, ante el gigantesco poderío militar de EE.UU.? ¿Cuál es la razón de que el Gobierno norcoreano sea hermético?

¿No es tarea de los pueblos, derrocar a su gobierno, si no están conformes con él? ¿Derrocarlo democráticamente o con la unión de resistencia, protesta y levantamiento? ¿Es decir, si los norcoreanos no quieren su gobierno, no éste un problema interno al cual EE.UU. no tiente derecho a intervenir?

¿Qué hay en Corea del Norte que le interese tanto a EE.UU.? ¿Nada? ¿Recursos naturales, o estrategia geográfica? ¿Por qué Estados Unidos está tan interesado en sancionar y reprimir a Corea del Norte? ¿Con la historia de compromisos rotos, de las promesas rotas de EE.UU. de ayudar a Corea del Norte a tener alimentos, energía nuclear limpia y buenas finanzas, los norcoreanos pueden confiar hoy en Washington?

¿Qué debe sentir un ciudadano de Corea del Norte al escuchar al presidente estadounidense, Donald Trump, hace unos días decir, que una de sus opciones es destruir totalmente su país?

Preguntemos. En Detrás de la Razón: los analistas contestan y usted en su casa concluye. Y si la realidad hace lo que quiere, entonces nosotros volveremos a preguntar. Lo importante es descubrir los ángulos que no dicen los gobiernos ni los medios de comunicación.

El análisis, las preguntas y respuestas a las nueve treinta de la noche, desde los estudios de Teherán; Londres, siete y Madrid, ocho de la tarde; México y Colombia, una de la tarde.

Por: Roberto de la Madrid.

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