• Detrás de la Razón - El Líbano, la guerra oculta de Arabia Saudí contra Irán, Francia se suma
sábado, 18 de noviembre de 2017 22:32

Es muy claro que ante una amenaza de muerte, lo que usted menos quiere es retar a quien lo amenaza, en caso de que tenga miedo, claro.

Si no tiene miedo, no huye y lo reta. Pero el señor huyó y aceptó su miedo. ¿Pero si tiene miedo, para qué entonces retar a los supuestos amenazadores? Lo más lógico es, ser lo más discreto posible, si es que está en juego su vida y por ende la de su familia, y entonces desparecer.

Pero, este señor jugó al revés, a hacer apariciones en televisión para que todo mundo se enterara, y lo peor, para señalar a su supuesto matón al que decía tenerle tanto miedo, que hasta abandonó su país y su responsabilidad como primer ministro.

Para completar el cuadro surrealista que yo veo, ahora además anuncia que regresará a su país. Cómo! ¿Pues no tenía miedo de que lo mataran y precisamente por eso se escapó? ¿Cómo es que regresa ahora? ¿Cómo desapareció su miedo? Tal parece, que lo único que quería hacer quedar mal a alguien o que sus acciones no obedecían a sí mismo, sino a alguien que lo manejaba para interés propio.

Este es uno de los casos más extraños de los últimos tiempos, que ya para algunos estrategas, son el inicio de un nuevo frente en Oriente Medio, por parte de los que les gusta el caos y la violencia para desestabilizar y luego controlar, ya que el grupo terrorista EIIL (Daesh, en árabe) y otros, están casi derrotados.

Inicia un nuevo show, el problema es que estos juegos de tronos, quien sufre, quien muere, quien padece, son los que por suerte genética, por desigualdad de oportunidades y por la bota de los poderosos, no tienen ni poder ni oportunidad para defenderse, protegerse ni mucho menos oponerse.

El pueblo, las etnias, los pobres, los obreros, los empleados, el grueso que trabaja para satisfacer las necesidades egoístas de los poderosos. A quien me refiero, usted ya lo conoce, y significa, como dije desde el primer programa que hicimos sobre esto, la punta del iceberg que viene en camino para la región.

Saad Hariri, primer ministro de El Líbano, con tres ciudadanías, libanesa, saudí y hasta francesa. Y de esta punta filosa se desprenden tantas preguntas como comportamientos extraños en la arena que se ha abierto desde el mes pasado. Preguntemos entonces: ¿Qué se está planeando en Medio Oriente? Se ven movimientos extraños.. Líbano, Arabia Saudí, Francia...

¿En el problema de El Líbano, en el que está involucrada Arabia Saudí, ahora también interviene la Unión Europea (UE) o por lo menos Francia? ¿Qué es lo que se ve venir? Hablando de la libertad del primer ministro de El Líbano, ¿está secuestrado, está bajo la orden de Arabia Saudí o está haciendo las cosas por su voluntad?

La única evidencia que había de que el ministro no estaba secuestrado, es la entrevista que le hizo una periodista, que es su propia empleada, ya que Hariri es uno de los dueños de la cadena de televisión, donde la periodista trabaja.

Lo cual es completamente imparcial. Hoy: ¿es posible que siga ese presunto secuestro por Arabia Saudí, y que hayan negociado con Francia una visita, para que todo parezca real? ¿Y en caso de que hubiera habido una negociación, porque parece que por eso el presidente de Francia Emmanuel Macron, viajó por sorpresa a Arabia Saudí, qué negociaría Francia?

¿A qué precio, cuál fue el precio? Ya con todo esto, entonces ¿A qué fue a Francia, Hariri? ¿Por qué además no viajó con la familia completa? ¿Por qué el ministro alemán de Relaciones Exteriores, Sigmar Gabriel, apuntó a que Hariri actuaba bajo las órdenes de Riad? ¿Por qué el presidente de Francia dice que una desestabilización en Oriente Medio es peligrosa para Europa?

¿Lo que estamos viendo, tanto en Oriente Medio como en Europa y EE.UU., no es la impaciencia de un joven de 32 años que quiere someter al mundo? Me refiero al príncipe heredero de Arabia Saudí Mohamad bin Salman.

El punto clave podría estar en el Hotel Ritz-Carlton en la capital saudí, porque ahí es donde están arrestados los dos saudíes más poderosos de los medios de comunicación; uno de ellos, uno de los dueños de la gran cadena de Estados Unidos, Fox y otro, dueño de la televisora árabe donde se anunció la renuncia.

A ese hotel justamente también ahí fue a parar el primer ministro Hariri, cuando desapareció de El Líbano ¿Estamos viendo como el príncipe heredero quiere torcer todo a su favor, para controlar todo, empezando por los medios de comunicación? ¿Y esto obedecería al pacto de paz que quiere Egipto en Palestina? ¿Al control que quiere ganar el régimen de Israel en la región? ¿Y al desplazamiento de Irán que desea Arabia Saudí?

En Detrás de la Razón: los analistas contestan y usted en su casa concluye. Y si la realidad hace lo que quiere, entonces nosotros volveremos a preguntar. Lo importante es descubrir los ángulos que no dicen los gobiernos ni los medios de comunicación. El análisis, las preguntas y respuestas a las nueve treinta de la noche, desde los estudios de Teherán; Londres, siete y Madrid, ocho de la tarde; México y Colombia, una de la tarde.

Por Roberto de la Madrid

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