• Detrás de la Razón - Cacería de príncipes, cae el más rico del mundo en Arabia Saudí
lunes, 6 de noviembre de 2017 23:53

Ahora resulta que Arabia Saudí quiere erigirse como un país modelo a seguir para todas las naciones del mundo. Y según ellos están dando los primeros pasos.

¿Cómo? con una noticia sorpresiva que sin duda estremece las finanzas, las creencias fiduciarias, y las cabezas de muchas corporaciones. De la noche a la mañana, la monarquía saudí anuncia una cacería de brujas -más bien el resultado- sin precedentes en toda su historia.

Los peces más gordos, arrestados. Nadie se hubiera imaginado una operación de tal envergadura. Príncipes, ministros y decenas de exministros y empresarios, fueron detenidos en una operación anticorrupción que investiga las triquiñuelas, tejes y manejes del Reino, con respecto al lavado de dinero, tráfico de armas y corrupción.

Así, el rey de Arabia Saudí, Salman bin Abdulaziz Al Saud, decretó la formación del Comité Anticorrupción, y así cayeron, los que parecían intocables. El comité tiene facultades extraordinarias para hacer lo que sea con el propio Gobierno monárquico de ese país, puede emitir órdenes de arresto, prohibir viajes al extranjero, congelar bienes y tomar medidas preventivas antes de que los casos lleguen a los tribunales.

El asunto que hay que ver no es que si es aplaudible o no una acción tal en uno de los países más atrasados en derechos humanos, ni mucho menos si esta decisión, vista como un asunto interno, ayudará o no al pueblo saudí, no, el asunto que hay que ver es de dónde viene y hacia dónde va esta ocurrencia del rey, algo que se puede ver claramente a quién nombró para presidir esta comité anticorruptos.

Nada menos que el mismísimo y controversial príncipe heredero, Mohamad Bin Salman, de 32 años de edad, que sus puestos en el Gobierno que ejerce actualmente y simultáneamente parecen a un candelabro lleno de velas. Este joven, imagínese usted, es vice primer ministro de Arabia Saudí, ministro de Defensa, asesor especial del rey, y sobre todo, presidente del Consejo de Asuntos Económicos y Desarrollo, que deciden la hoja de ruta financiera interna y externa de ese país.

Y ahora, por si fuera poco, también, se ha convertido en el policía de la corrupción entre los cargos más altos y las figuras más poderosas y adineradas del mundo. Con este dato, la pregunta salta sola: ¿realmente esta cacería de brujas es porque Arabia Saudí quiere ser un país sin corrupción, o es para eliminar a gobernantes, y dejarle el camino libre para que el príncipe heredero sea un rey que pueda gobernar sin ninguna oposición?

Y más aun, ¿si esto que estamos viendo es la nueva estrategia de Arabia Saudí, no para proteger a su pueblo, sino con la que quiere imponer su poder en Oriente Medio y en el mundo entero (léase plan "Visión 2030", bautizado y presentado por el príncipe heredero para buscar la transformación cultural y económica de Arabia Saudí)...?

Entre los detenidos está uno de los millonarios más acaudalados del planeta, el número 45, y el más rico de Arabia Saudí: el príncipe Al-Walid bin Talal, nieto del rey fundador del país, Abdulaziz Al Saud. Este príncipe, es un exitoso emprendedor internacional, cuya fortuna se eleva a más de 17 mil millones de dólares, y su dinero ha penetrado como inversionista en corporaciones que mueven al mundo, como Citigroup, Twitter, Apple, Disney, Motorola, Fox Corporation, y en una larga lista de cadenas de hoteles de lujo.

¿Con su nexo con el control de Occidente, y con su arresto, puede entenderse como un mensaje? ¿Tendrá que ver su relación amor-odio que tuvo con el presidente de EE.UU., Donald Trump, pues este príncipe rescató al magnate cuando tenía crisis en los años noventa y luego lo insultó en campaña presidencial, y luego lo felicitó? ¿O más aun es un mensaje a todas las corporaciones?

Como sea, el príncipe heredero parece no tener límite en su poder, y parece ser que está decidido a querer cambiar el orden de Oriente Medio, cueste lo que cueste.

Hace unos días la cadena británica BBC publicó el siguiente pensamiento del príncipe heredero Mohamad Bin Salman: “Lo que pasó en la región en los últimos 30 años, no es Oriente Medio. Después de la Revolución de Irán de 1979, la gente quiso copiar este modelo en diferentes países, incluida la gente de Arabia Saudí. Nosotros no supimos cómo manejar el problema. Y el problema se extendió. Ahora es el tiempo de sacarlo”.

En Detrás de la Razón: los analistas contestan y usted en su casa concluye. Y si la realidad hace lo que quiere, entonces nosotros volveremos a preguntar. Lo importante es descubrir los ángulos que no dicen los Gobiernos ni los medios de comunicación.

El análisis, las preguntas y respuestas a las nueve treinta de la noche, desde los estudios de Teherán; Londres, siete y Madrid, ocho de la tarde; México y Colombia, una de la tarde.

Por: Roberto de la Madrid.

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