• Detrás de la Razón - ¿Atacarían los Juegos Olímpicos de Corea? Trump envía barcos, China alerta
martes, 6 de febrero de 2018 23:20

La ecuación que se establece en el Pacífico quizá sea una de las más difíciles de resolver: la península de Corea. Hoy en medio de muchas variables y una sola constante. Las variables: el sorpresivo gesto de buena voluntad entre dos coreas, reducción de ejercicios militares, unión de dos coreas bajo la misma bandera.

Ambas coreas se unen en los Juegos Olímpicos de invierno 2018, para luchar contra el mundo en el sector deportivo. El envío de altos mandos norcoreanos a Corea del Sur donde será la inauguración de la justa olímpica. Y lo más sorprendente y digno de aplaudir, que se ha anunciado que Corea del Norte y Corea del Sur se sentarán a la mesa y reabrirán los diálogos militares.

Todas estas son las variables de la ecuación, hasta el envío de un equipo de mujeres norcoreanas a Corea del Sur para que levante el ánimo y motive la alegría en apoyo al equipo unificado en la Olimpiada invernal.

Pero la constante matemática es: la tensión nuclear. Esa sigue, y ahora parece que quien quiere darle más leña a esa constante es Estados Unidos, porque mientras las dos Coreas acuerdan la distención y apuestan por el diálogo, EE.UU. estaciona enfrente sus portaaviones nucleares y además apresura los ejercicios militares para una guerra.

Hace unas semanas, desde el diario estadounidense ‘The New York Times’ se ha filtrado que el Ejército de Estados Unidos está ejecutando entrenamientos incluso dentro del territorio estadounidense para prepararse para una guerra. Información que también ha confirmado el presidente de la Comisión de Defensa de la Cámara de Representantes de EE.UU., William Mac Thornberry. Es por ello que Corea del Norte acusa a EE.UU. de querer boicotear la paz y la unión entre los coreanos.

Pero más aun, se ha informado que el vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, está viajando a la inauguración de la Olimpiada de Invierno, Pyeongchang 2018, no para celebrar el deporte, sino para confrontar a los norcoreanos y afirmar que están mintiendo, y que si Corea del Norte aceptó participar en los Juegos Olímpicos, unida a Corea del Sur, no es más que una farsa para hacerle creer al mundo que son inocentes y que tienen buena voluntad, cuando son un régimen tiránico, dice Pence, y dice que precisamente para eso viaja desde Washington.

Cada quien con sus razones, pero el asunto es que la de EE.UU. parece atacar directamente la posible reconciliación entre coreanos. A Washington, Japón se une para decir también que la participación de Corea del Norte en los Juegos Olímpicos, no es más que para ganar tiempo para alistar su súper misil nuclear intercontinental.

Además se ha filtrado que Japón está diseñando ya los planes de evacuación para miles de japoneses que viven en Corea del Sur, esto, aunado a la información filtrada desde EE.UU., nos lleva a plantear, si después de la Olimpiada ¿viene la guerra? o ¿si Trump está preparando un ataque militar limitado contra Corea del Norte, sin declarar una guerra abierta?

El jefe del Instituto de Estudios Orientales de la Academia de Ciencias de Rusia, Alexander Vorontsov, experto en Corea del Norte, donde estudió, recoge el diario español El País, ha afirmado que viene la confrontación militar, y que el entrenamiento de las tropas estadounidenses, no es otra cosa más que ya la fase de reconocimiento del terreno, fase previa para atacar.

¿Por qué Washington está queriendo afectar el entendimiento pacífico entre las dos Coreas? ¿Por qué Corea del Norte dice que en el futuro diálogo militar con Corea del Sur no hablará de los misiles nucleares porque esos están dirigidos contra EE.UU. y no contra sus hermanos surcoreanos?

En ‘Detrás de la Razón’, nosotros preguntamos, los analistas contestan y usted en su casa concluye. Y si la realidad hace lo que quiere, entonces nosotros volveremos a preguntar. Lo importante es detectar las aristas que no nos dicen.

El análisis, las preguntas y respuestas a las nueve treinta de la noche, desde los estudios de Teherán; Londres, siete y Madrid, ocho de la tarde; México y Colombia, una de la tarde.

Por: Roberto de la Madrid.

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