• Detrás de la Razón: ¿Qué pasa en la frontera colombo-venezolana?
jueves, 8 de abril de 2021 22:35

La frontera entre Colombia y Venezuela es considerada por muchos estudiosos en la materia, como el escenario del impasse interestatal más grave de América Latina y de la peor emergencia humanitaria de la región.

Las naciones hermanas, que un día formaron parte de un solo país, junto a Ecuador, comparten hoy día más de 2000 km de línea fronteriza. Una línea que ha sido punto territorial para grupos guerrilleros y crimen organizado, particularmente del lado colombiano.

Pero a esos factores se suman la pobreza, la corrupción y el auge de los mercados negros, que han contribuido de manera negativa a las ya turbulentas relaciones políticas de ambos países.

En el más reciente episodio entre Colombia y Venezuela, el pasado 21 de marzo, los residentes de un municipio fronterizo venezolano, en el estado Apure, escucharon bombardeos y se vieron forzados a dejar sus casas de inmediato, cruzando el río hacia el municipio colombiano llamado La Arauquita. Desde esa fecha se han dado los enfrentamientos, y los desplazamientos no han cesado.

A la zona llegaron las unidades de las Fuerzas de Acciones Especiales de la Policía Nacional Bolivariana de Venezuela. El gobierno venezolano asegura que ha detenido a 31 personas, destruido nueve campamentos y desactivado seis artefactos explosivos.

Caracas denuncia que estos grupos armados entre ellos, las disidencias de las FARC, paramilitares y narcotraficantes, están alterando la estabilidad de la zona.

El gobierno de Nicolás Maduro dice que su país está frente a "un plan imperial que busca "balcanizar a la nación promovido por Estados Unidos con el apoyo de Colombia" según declaraciones del Ministro de la Defensa, Vladimir Padrino. Por su parte, el gobierno colombiano acusa mutuamente a su vecino de complicidad con los grupos armados.

La crisis que enfrenta Bogotá y Caracas no es nada nueva, y desde ambos lados se han acusado mutuamente de "abandonar la frontera".

De hecho, esta zona fronteriza, conocida como el "piedemonte llanero" ha sido durante años un paso clave para las rutas del narcotráfico. Aunque el control de la zona lo ejerció el Ejército de Liberación Nacional (ELN) desde los años 80, en la actualidad también hay presencia de otros grupos distintos.

Venezuela siempre ha negado dar refugio a guerrilleros colombianos y atribuye su presencia al "descontrol" del conflicto en Colombia. Particularmente desde los Acuerdos de Paz firmados entre el país neogranadino y la ex guerrilla de las FARC en 2016.

Por lo pronto el país bolivariano solicita a la Organización de las Naciones Unidas apoyo para el asesoramiento en la desactivación de minas antipersonales y limpiar el área de conflicto en su lado, ante lo que ha sido la siembra de minas por parte de las agrupaciones colombianas.

Lo cierto es que el panorama actual entre naciones hermanas tensa más a los ya lazos diplomáticos rotos, acusaciones mutuas de apoyo a “terroristas” y ejercicios militares a lo largo de la frontera, que han marcado un peligroso punto bajo en las relaciones bilaterales.

La interrogante que queda hasta el momento es:

¿ante la ausencia de canales de comunicación y confianza entre las partes, hay riesgo de que un incidente violento en la frontera pueda convertirse en una crisis interestatal a gran escala?.

En esta edición de Detrás de la Razón pondremos el foco del debate junto a nuestros expertos en la materia, sobre lo que está sucediendo en la frontera colombo - venezolana, a quién beneficia, o qué otros fines conlleva.

Por: Danny Pérez Díaz

rtk/rba

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