• Cámara al Hombro - Víctimas del Ácido en República Dominicana
sábado, 19 de agosto de 2017 3:56

Una de las circunstancias más terribles que puede atravesar un ser humano es ser víctima de un ataque con ácido.

Ya que, además de provocar severos daños físicos en la mayoría de los casos de carácter permanente, genera una secuela psicológica en extremo difícil de sobrellevar.

La vida de Anthony López, de 30 años, cambió de manera radical el pasado 27 de octubre de 2016. Eran casi las 12 de la noche cuando el joven estaba a punto de concluir su oficio de motoconchista y fue atacado brutalmente por dos desconocidos con lo que en República Dominicana se conoce como el “ácido del diablo”.

Anthony recuerda con horror el momento en el que el ácido hizo contacto con su rostro y otras partes de su cuerpo. 

Tras el ataque, el joven permaneció varios meses en un cuarto de hospital, de donde salió a enfrentar una adversa realidad, tanto en términos físicos como psicológicos. 

Los expertos en la conducta humana señalan que son permanentes las secuelas en las víctimas de este ácido.

La fabricación del ácido del diablo se realiza mezclando una serie de productos corrosivos. Terminar con su vida es un pensamiento recurrente en quienes son atacados con esta peligrosa combinación.

En República Dominicana la venta de algunos productos que se utilizan para la fabricación del ácido está prohibida. Sin embargo, a la unidad de quemados que funciona en el hospital traumatológico Dr. Ney Arias Lora no dejan de llegar pacientes que han sido rociados con este líquido. 

En gran medida, los ataques por ácido se producen por asuntos sentimentales y las víctimas son, en su mayoría, mujeres. Un aspecto clave para superar un capítulo tan difícil en la vida de cualquier persona es contar con el apoyo de la familia.

Stephanie Andújar, Santo Domingo

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