• Cámara al Hombro - Represión contra los defensores de los derechos humanos en Panamá
miércoles, 27 de diciembre de 2017 4:53

Muy variados matices sociales y financieros observados en Panamá suelen distanciarse de la mayoría de informes internacionales que describen un país feliz, pues no explican que los beneficios de ese crecimiento económico, registrado por lo menos en los últimos diez años, no ha ido encaminado a lograr un desarrollo sustancial de los seres humanos que componen esta sociedad.

Y cuando el pueblo, en distintos contextos, ha levantado su voz para exigir atención ante las profundas problemáticas que desmejoran su calidad de vida, ha sido ignorado en algunas ocasiones y maltratado en otras.

Como ejemplo, mientras importantes medios locales daban amplia cobertura a la visita del vicepresidente de los Estados Unidos, Mike Pence, a tierras panameñas el pasado mes de agosto, policías antidisturbios reprimían violentamente una manifestación en la provincia de Chiriquí, organizada por educadores provenientes de regiones de difícil acceso que luchan por mejorar sus condiciones de trabajo; simultáneamente dos estudiantes de la Universidad de Panamá, eran detenidos fuera de esa institución, en la ciudad capital, por manifestar su descontento hacia la presencia del enviado de Washington.

Durante esta y la pasada administración, las denuncias contra la represión y la criminalización de la protesta social han ido en aumento por parte de luchadores sociales y defensores de los DDHH, quienes condenan una administración de justicia subordinada siempre a poderosos intereses económicos.

Durante el mes de octubre, la Red de Derechos Humanos de Panamá presentó un total de diez denuncias contra el Estado panameño ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) por su complicidad en distintas agresiones contra defensores de los DDHH y el medioambiente, después de que demandas civiles y penales hayan sido interpuestas contra ellos por parte de empresarios y exfuncionarios públicos.

Curiosamente esta misma disposición para hacer cumplir algún tipo de justicia tiene poco y nada que ver con aquellas personas que, valiéndose de su condición económica o política, han atentado contra el Estado panameño en perjuicio de todos sus habitantes, principalmente de los sectores menos favorecidos.

A menos de dos años de las venideras elecciones, programadas para el 2019, los representantes de distintos movimientos sociales y defensores de DDHH desconfían ante el recrudecimiento de estas tácticas intimidatorias, sin embargo, hacen un llamado al resto de la población a no quedarse callados ante el abuso de quienes exhiben el poder.

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