• Cámara al Hombro - Niñez desaparecida en El Salvador
viernes, 30 de diciembre de 2016 5:49

Miles de personas fueron desaparecidas en El Salvador durante el conflicto armado de los ochenta, incluyendo a cientos de niños y niñas.

Testimonios recogidos por Organismos de Derechos Humanos dan cuenta que muchos incluso fueron arrancados de los brazos de sus madres por miembros de la Fuerza Armada que participaban en operativos militares de contrainsurgencia. A casi veinticinco años del fin de la guerra civil sus familiares siguen buscándolos y reclamando justicia y verdad sobre estos hechos.

Cada año se reúnen para compartir su dolor, pero también para fortalecer su esperanza. Durante la guerra civil que azotó a El Salvador en los años 80 a estas personas les fueron arrebatados sus hijos, nietos, sobrinos… niños y niñas de los que no se supo más.

La desaparición forzada de niños dentro del conflicto armado constituyó una práctica sistemática de violaciones a derechos humanos realizada por el Ejército gubernamental y grupos paramilitares contra poblaciones que consideraban apoyo de la guerrilla.

La organización pro búsqueda que ha trabajado por más de dos décadas en la localización de estos niños, estima que el 65 % eran menores a los 7 años de edad y la mayoría fueron dados en adopción, por ello nunca se les reunificó con sus familias de origen.

De momento este Organismo ha resuelto 425 casos, y en muchos de estos se ha logrado la reunificación familiar. Julio Rivera es uno de ellos, sus padres fueron asesinados y sus hermanos aún no han sido localizados, pero logró ser reunificado con una tía. Aunque todavía asimila el doloroso encuentro con su pasado, pero ahora se aferra a su presente y futuro.

Después de la firma de los Acuerdos de Paz en 1992 muchos casos salieron a la luz luego que familiares de niñas y niños desaparecidos denunciaran los hechos. Sin embargo, ninguno de los responsables de estos crímenes ha rendido cuentas por sus acciones.

La férrea voluntad de madres y padres que sufrieron la desaparición forzada de sus hijos llegó hasta la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), la cual condenó en el 2005 al Estado salvadoreño por el caso de las hermanitas Serrano Cruz.

La tendencia a olvidar a las víctimas ha sido permanente, pero el cansancio y a veces desaliento de los años de búsqueda prometen no ceder hasta que la última niña o niño desaparecido aparezca.

El conflicto armado interno finalizó hace 25 años y el principal obstáculo que alentaba y promovía la impunidad, la Ley de Amnistía, ya fue anulada. En este escenario los familiares de las víctimas creen que se agotó el tiempo para expresiones de buena voluntad por parte del Estado y demandan un plazo perentorio para el cumplimiento de las sentencias que exigen verdad, justicia y reparación en los casos de la niñez desaparecida.

Vladimir Chamorro para Cámara al Hombro, San Salvador, El Salvador.

smd/ktg/nal

Comentarios