• Cámara al Hombro - Ley de expropiación es impulsada en el Congreso de la República de Guatemala
miércoles, 16 de agosto de 2017 5:23

Guatemala atraviesa una etapa de constantes conflictos sociales generados a partir de la construcción de megaproyectos hidroeléctricos y mineros en zonas habitadas por pueblos mayas.

Las inconformidades campesinas piden la nacionalización de los servicios básicos como la energía eléctrica y el agua o el reclamo para el cultivo de grandes extensiones de tierra ociosas que no generan ningún beneficio para el país, de acuerdo con líderes comunitarios, y que se encuentran en manos de pocas familias.

Diputados del partido político Convergencia presentaron una iniciativa de ley con la que buscan la expropiación de tierras para garantizar su acceso a los campesinos que viven entre la pobreza y la pobreza extrema.

El decreto 900 data de 1952 y fue impulsado por el presidente Jacobo Arbenz Guzmán, considerado por una buena parte de la sociedad como el mejor gobernante que ha tenido Guatemala. En su momento lo que pretendía la ley era una reforma agraria que le permitiera a los campesinos tener acceso a tierras para el cultivo y de esa manera mitigar la pobreza y la extrema pobreza del país; no obstante, el precio a pagar por impulsar dicha ley fue el destierro de Arbenz Guzman de Guatemala. En la actualidad no hay mucha diferencia y es el sector privado el que no comparte dichas iniciativas.

Sin embargo, en el campo la historia de la tenencia de la tierra es completamente distinta de como se ve desde la ciudad, habitualmente los campesinos deben alquilar terrenos ajenos para poder sembrar y esperar que la cosecha les dé para pagar por la renta de la tierra.

A pesar de que los pagos los tienen que hacer por año, las cosechas dependen del invierno, es decir, unos seis meses al año, por el contrario deben pagar por el agua que les garantice una mayor eficacia en las cosechas, pero la gran mayoría se dedica a trabajar las tierras de otros campesinos. Alejandro trabaja 11 horas diarias por 7 dólares aproximadamente, tiene tres hijos de 10, 8 y 5 años que no van a la escuela, él tampoco concluyó la primaria y es imposible pensar en comprar un terreno.

Con ese dinero tendría que trabajar unos cinco años sin gastar un solo centavo para poder comprar un pequeño terreno de 10 metros por 20. En aéreas rurales del país, a los empleados de finca tampoco se les brindan prestaciones.

Aunque algunos diputados y representantes empresariales consideran descabellada la propuesta de la bancada Convergencia en cuanto a una reforma agraria, el pueblo Xinca ha demostrado que se pueden recuperar territorios que en su momento fueron arrebatados a los pueblos originarios y que siguen en la lucha por tener un lugar donde cosechar su legado.

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