• Cámara al hombro - La universidad italiana
miércoles, 10 de enero de 2018 5:56

Se invierte poco en Educación, el mercado laboral no ofrece una salida para miles de universitarios en Italia, y la fuga de cerebros a otros países no para de crecer. La Universidad italiana pasa por horas bajas. Y los jóvenes miran con mayor incertidumbre su futuro.

Si tienes una carrera universitaria, tu vida será más fácil. Si vas a la universidad, asegurarás tu futuro. Décadas atrás, esta fórmula era casi infalible. La universidad era el punto de partida de un sueño que permitió durante mucho tiempo que los hijos viviesen mejor que los padres. Pero la cosa cambió con la crisis económica, llegó el paro, la precariedad, y la universidad dejó de ser una garantía.

Lo que más sorprendió a este sociólogo y profesor universitario durante una de sus últimas investigaciones, fue la incertidumbre con la que los jóvenes italianos afrontan el futuro.

Con los datos sobre la mesa, vemos que el desempleo juvenil en Italia es cercano al 35 %. Los universitarios son de los más golpeados por este paro.

La Oficina Estadística Europea, Eurostat, nos dice que el 58 % de los italianos encuentra trabajo a los tres años de acabar la carrera. Es el segundo peor ratio de Europa, solo Grecia está por debajo. Si nos fijamos por ejemplo en Alemania, hasta el 92 % de los titulados trabaja tres años después de graduarse. Además, Italia tiene otro problema añadido.

Se cobra menos. El poco reconocimiento del título de estudio es algo que se denuncia desde la comunidad educativa y los sindicatos. Algo que empuja a los jóvenes a mirar más allá de sus fronteras.

Según la Fundación Migrantes, en 2016, 50.000 jóvenes de entre 18 y 34 años se fueron de Italia. Un dato que no para de crecer. La llamada ‘Fuga de Cerebros’, ‘Huida del Talento’ o ‘Diáspora Juvenil’ hace perder a este país unos 14.000 millones de euros al año, un 1 % del Producto Interior Bruto (PIB), además del potencial humano e intelectual, conforme Confindustria, la principal asociación de empresas italianas.

Se podría decir que la universidad ha dejado de ser atractiva para algunos, a juzgar por la escasa respuesta del mercado laboral y el número de personas graduadas.

Las estadísticas de la OCDE sobre países avanzados dicen que solo México tiene menos graduados que Italia. Un fenómeno que plantea muchos interrogantes.

En los últimos años, distintos Premios Nobel de Economía han propuesto una receta para salir de la crisis sin fracturas: invertir en Educación. Pero ante esta advertencia, Italia se ha dado la vuelta. De acuerdo con Eurostat, es la tercera de Europa que menos destina a Educación.

akm/anz/rba

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