• Cámara al Hombro - El negocio de la educación en Panamá
domingo, 24 de diciembre de 2017 5:43

El sistema de educación pública primaria y secundaria en Panamá, a cargo de más de 700 mil estudiantes, está a punto de colapsar: calidad, recursos, cobertura e infraestructura continúan en deficiencia.

Menos aún, está preparado para recibir a más de 40.000 estudiantes de colegios particulares, que se estima emigrarán al sector oficial producto de los aumentos en las anualidades y matrículas a partir del 2018, aunados a los cierres de escuelas privadas que no podrán asumir los nuevos aumentos salariales de los educadores.

Durante el Gobierno de Ricardo Martinelli, los educadores lograron en las calles un acuerdo para un incremento escalonado de sus salarios, que alcanzará los 900 dólares en el 2020. Ello significará además un aumento en las matriculas en la mayoría de los más de 750 colegios particulares del país, responsables de alrededor 150.000 estudiantes.

Mientras el Ministerio de Educación utiliza más del 60 % de su presupuesto en cargos administrativos, el Gobierno actual ha encontrado en la empresa privada un supuesto aliado para mejorar la infraestructura mediante el programa de responsabilidad social empresarial “Mi Escuela Primero”, lo que podría resultar en un grave conflicto de intereses.

Con ese panorama, se vuelve de crucial importancia volver al debate sobre la calidad del sistema público de educación, lo que ha significado una lucha por la que la clase trabajadora y marginada no ha cesado de protestar a lo largo de los años sin resultados prominentes.

Miles de panameños ven a la educación particular como la mejor opción en cuanto a calidad, y mientras el sistema público adolece la crisis en la que se encuentra, las administraciones privadas se preparan para un incremento que ronda el 50 % en sus anualidades para el 2018.

akm/ctl/msf

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