• Cámara al Hombro - El precio de la salud en Uruguay
lunes, 25 de diciembre de 2017 4:31

En Uruguay el Fondo Nacional de Recursos (FNR) es el organismo que se encarga de cubrir los tratamientos de alto costo a aquellos uruguayos que lo necesitan.

Es financiado gracias al aporte de todos los ciudadanos. Este organismo tiene una lista de medicamentos y tratamientos que están incluidos dentro de su cobertura. Pero en algunos casos las demandas de los pacientes son negadas por el fondo aludiendo que su prestación no está dentro de lo que da el propio organismo, o sencillamente no pueden otorgar el medicamento o tratamiento porque el mismo no está dentro de las necesidades del paciente.

Es allí donde muchos uruguayos optan por iniciar acciones legales en contra del fondo para obtener su tratamiento generando pérdidas para el país que asciende a millones de dólares.

El Fondo Nacional de Recursos (FNR) es el organismo público que cubre tratamientos de alto costo. En su sitio web se puede encontrar la lista de tratamientos y medicamentos incluidos en su cobertura, también existe un protocolo por medio del cual se evalúa si el paciente debe o no recibir dicha prestación. El problema radica en que muchas de las prestaciones son negadas o no están incluidas dentro del sistema por diferentes motivos y es allí donde los pacientes optan por iniciar un juicio. En la Universidad de la República existe un departamento jurídico donde las personas pueden acceder a un abogado en forma gratuita.

En los primeros seis meses del 2017 se llevaron adelante 55 juicios contra el Fondo Nacional de Recursos (FNR) y el Ministerio de Salud.

En la última ley de presupuesto se intentó incluir dos artículos que exoneraban al Estado a pagar en caso de perder un juicio, lo cual fue declarado inconstitucional por parte del Poder Judicial.

Por otra parte los protocolos exigidos para otorgar las prestaciones, muchas veces parecen ridículos, aun cuando el tratamiento o medicamento esté incluido en las listas.

Aunque la ley no lo establezca, en la práctica, todos los medicamentos que ingresan al país deben hacerlo por medio de un registro realizado por el Ministerio de Salud, pero quien paga dicho registro siempre termina siendo un laboratorio.

Cuando alguien es diagnosticado con una enfermedad y necesita las prestaciones del fondo, debe iniciar trámites que le permitan obtener una respuesta que en muchos casos pueden superar los tres meses. El tiempo es primordial para estos pacientes.

Lo cierto es que mientras los laboratorios sean los encargados de pagar los trámites para el ingreso de los medicamentos al país y los protocolos para otorgarlos estén tan alejados de la realidad difícilmente podamos cambiar esta situación.

La implicancia de ver a los medicamentos como un bien social y no como una mercancía de la que podamos prescindir es sustancial, sobre todo cuando lo que está en juego es la salud y la vida de las personas.

kmd/ktg/tas

Comentarios