Arabia Saudí y los EAU intentaron sembrar la discordia entre Ansarolá y el partido del Congreso General del Pueblo (GPC, por sus siglas en inglés) y crear una nueva alianza, pero no lograron su objetivo, ha dicho este lunes Al-Bujaiti en una entrevista telefónica con la cadena de televisión libanesa Al-Mayadeen.
En este contexto, ha explicado que Ansarolá se había esforzado mucho para establecer comunicación con las otras formaciones políticas de Yemen a fin de zanjar los problemas desencadenados después de los bombardeos de la coalición liderada por Arabia Saudí contra Yemen.
En esta línea, ha precisado, el movimiento popular yemení mantuvo varias reuniones con los líderes del partido del GPC y los del partido salafista Al-Islah.
Además, ha dicho que pese a que Ansarolá y el partido del Congreso General del Pueblo mantienen diferencias en las perspectivas políticas, ambas partes adoptan la misma postura cuando se trata de hacer frente a los enemigos extranjeros y defender la independencia y la soberanía de Yemen.
De igual manera, ha estimado que la cooperación del movimiento popular yemení y el GPC es muy importante para las próximas elecciones en Yemen.
El partido GPC estuvo liderado por el expresidente yemení Ali Abdolá Saleh, quien fue asesinado el pasado 4 de diciembre por sus propias fuerzas cuando se dirigía a la ciudad yemení de Marib.
El pasado 2 de diciembre, el rotativo árabe Rai al-Youm informó, citando a fuentes anónimas, de que los EAU y Arabia Saudí habían prometido a Saleh que, de cooperar con ellos contra Ansarolá, colocarían a su hijo en el poder y a él lo llevarían al reino emiratí.
Tras confirmarse la muerte de Saleh, el líder de Ansarolá, Abdulmalik al-Houthi, detalló la cooperación que mantuvo el expresidente con Riad y consideró que con su muerte se “había neutralizado una gran conspiración contra el pueblo yemení”.
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