El Consejo Interino del Pueblo y el Consejo de Diputados celebrarán reuniones conjuntas bajo el nombre de Consejo Nacional, para gobernar el país hasta salir de la etapa transitoria.
Según un comunicado divulgado por el enviado especial de la ONU en Yemen, el marroquí Yamal Benomar, este “primer paso que abre el camino hacia un acuerdo global”, incluye un consejo de transición que se denominará Consejo Interino del Pueblo.
Este consejo, amplía, incluirá las facciones no presentes en el actual Consejo de Diputados, como el movimiento Ansarolá, además de contar con al menos un 50 por ciento de miembros sureños, un 30 por ciento de mujeres y un 20 por ciento de jóvenes.
El mencionado consejo sustituirá al antiguo Consejo Consultivo, establecido por el expresidente Ali Abdolá Saleh (1990-2012), una especie de Cámara Alta (Senado) con miembros designados.
Además, la iniciativa establece que el Consejo de Diputados, disuelto a principios del mes en curso, se mantenga con la actual estructura: los 301 diputados, en su mayoría miembros del antiguo partido gobernante que recientemente se alió con Ansarolá, mantendrán su escaño.
El Consejo Interino del Pueblo y el Consejo de Diputados, agrega Benomar, celebrarán reuniones conjuntas bajo el nombre de Consejo Nacional, para gobernar el país hasta salir de la etapa transitoria.
Como indica el enviado de la ONU, de momento ese acuerdo es provisional y requiere del consenso de todas las partes respecto a otros temas esenciales que aún están planteados en los diálogos, sobre todo el de la visión futura de la forma de actuar de la Presidencia y el Gobierno.
El anuncio de Benomar tiene lugar un día después de que el Comité Revolucionario Supremo, formado por 15 miembros de Ansarolá anunciara el comienzo de la formación de las instituciones del Estado.
Durante los últimos meses, el territorio yemení ha testificando considerables movimientos políticos liderados por Ansarolá con el fin de modificar el sistema político del país y acabar con el vacío de poder en este país.
Por tanto y en el marco de la “declaración constitucional” publicada el pasado 6 de febrero, se decidió la formación de un Consejo Nacional Provisional, con 551 integrantes, para sustituir al Parlamento, y un Consejo Presidencial con cinco miembros, destinado a buscar la salida a la actual crisis política.
Como definía esa regla, el Consejo Nacional Provisional sería el encargado de formar el Consejo Presidencial, que junto al gobierno interino tendrían la misión de convocar las elecciones presidenciales y parlamentarias dentro de dos años.
Desde el principio de sus pasos políticos, Ansarolá se ha mostrado dispuesto a compartir el futuro gobierno de transición con cualquier facción política de Yemen, incluido el partido salafista Al-Islah; a la hora que califica de perjudicial para los intereses de la nación yemení la dimisión en enero del presidente Mansur Hadi y su gabinete en pleno.
El líder de Ansarolá, Abdul-Malik al-Houthi, denunció el 14 de febrero la implicación de ciertos países en la crisis política en su país y aseguró que el Consejo Presidencial podría dejar sin efecto las conspiraciones extranjeras y acabar con el vacío de poder en Yemen.
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