• Presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan.
  • Cuerpos sin vida de los peregrinos en la estampida en Mina, situada cerca de La Meca.25 de septiembre de 2015
Publicada: sábado, 26 de septiembre de 2015 7:07

El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, defendió el viernes al régimen de Al Saud frente a la lluvia de críticas de la que es objeto por la tragedia ocurrida en la ciudad saudí de Mina, cerca de La Meca.

“Yo no simpatizo con las declaraciones hostiles contra Arabia Saudí”, declaró Erdogan, refiriéndose a las críticas contra Riad por su negligencia en relación con la estampida registrada el jueves en Mina.

Yo no simpatizo con las declaraciones hostiles contra Arabia Saudí”, aseveró el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan

Aunque las autoridades saudíes elevan el número de muertos en el incidente en Mina a 700 personas, la Organización de Hach y Peregrinación de Irán asegura que son alrededor de 2000 personas las que perdieron la vida en este lamentable suceso.

Para el mandatario turco, quien hablaba ante los periodistas, sería erróneo culpar al Gobierno de Arabia Saudí de lo sucedido en la peregrinación anual de Hach, pues, afirmó, Riad hace todo lo posible.

Al mismo tiempo que tachó las protestas y críticas contra los saudíes de “infundadas”, aconsejó a todos aquellos que las pronuncian que “hay que ver el vaso medio lleno”, justificando sus palabras con el hecho de que cada país sufre fracasos.

Si Turquía se hubiera hecho cargo de la organización, nos habríamos asegurado de que nadie sufriera daño alguno”, asegura el vicepresidente del gobernante Partido Justicia y Democracia de Turquía, Mehmet Alí Sahin

Las declaraciones de Erdogan se producen después de que el vicepresidente del gobernante Partido Justicia y Democracia de Turquía (AKP, por sus siglas en turco), Mehmet Alí Sahin, manifestara una postura contraria a la del mandatario turco al afirmar: “Si Turquía se hubiera hecho cargo de la organización, nos habríamos asegurado de que nadie sufriera daño alguno”.

Mientras tanto, Mohamad Gurmez, responsable de los asuntos religiosos de Turquía, reprochó enérgicamente los problemas básicos que registra el régimen de Al Saud en la gestión del Hach, reclamando que este asunto se aborde a nivel internacional.

Unos dos millones de personas se habían congregado el jueves en la ciudad de Mina para participar en la llamada “lapidación del diablo” -uno de los principales rituales del Hach-, cuando una estampida, cuya causa todavía no se ha aclarado, provocó la muerte de miles de personas, mientras otros miles de peregrinos resultaron heridos y miles más se encuentran desaparecidos.

Peregrinos participando en la "lapidación del diablo", uno de los principales rituales que pone el broche final al Hach.

 

En reacción a los hechos ocurridos en el territorio saudí, la Cancillería iraní convocó el jueves al encargado de negocios de Arabia Saudí para expresarle sus críticas por la “gestión irresponsable” de Riad en los ritos del Hach de este año en curso.

Asimismo, el Líder de la Revolución Islámica de Irán, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, declaró tres días de luto nacional por la muerte de 133 peregrinos iraníes en este incidente y denunció que “la mala gestión y las acciones inapropiadas han causado esta catástrofe”.

Sin embargo, el incidente en Mina no fue la única tragedia que ha ensombrecido el Hach de este año, pues el pasado 11 de septiembre la caída de una grúa en la Mezquita Al-Haram, en La Meca, se saldó con más de cien muertos y centenares de heridos. Además, se han registrado otros sucesos, como es el caso de varios incendios desatados en algunos hoteles donde se alojaban los peregrinos.

zss/anz/msf