• El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan (izda.), recibe a su par sirio, Bashar al-Asad, 2008.
Publicada: viernes, 24 de noviembre de 2017 22:15
Actualizada: viernes, 24 de noviembre de 2017 22:59

El presidente turco, Erdogan, dice que no descarta cooperar con el mandatario sirio, dando una marcha atrás en su feroz oposición al Gobierno de Damasco.

“Las puertas de la política siempre están abiertas hasta el último momento”, afirmó el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, tras su regreso de la cumbre trilateral entre Turquía, Rusia e Irán en la ciudad rusa de Sochi, según reportó el jueves el diario turco Hurriyet.

Con estas palabras, Erdogan se refirió a las posibilidades de iniciar algún tipo de diálogo y cooperación con su par sirio, Bashar al-Asad, contra la guerrilla kurdo-siria, Unidades de Protección Popular (YPG), catalogada de terrorista por Ankara.

A este respecto, el mandatario turco detalló que no había tenido ningún contacto con Al-Asad, pues “no se ha producido esta situación”. “Pase lo que pase mañana, todo depende de las circunstancias. No conviene decir nunca jamás”, puntualizó, citado por el mismo medio.

Estos señalamientos de Erdogan constituyen un cambio en la política del Gobierno turco hacia Damasco, que desde el estallido del conflicto en Siria en 2011, se mostró reacio a cualquier contacto con Al-Asad, además de convertirse en una importante fuente de apoyo y entrenamiento de las bandas armadas y la principal entrada al territorio sirio para los adversarios del Gobierno de Al-Asad, incluidos los extremistas.

Las puertas de la política siempre están abiertas hasta el último momento”, afirmó el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan.

 

Según Hurriyet, Erdogan evocó que su homólogo ruso, Vladimir Putin, le había brindado detalles en Sochi de su reciente encuentro con Al-Asad. “Me habló sobre la actitud negativa de Al-Asad hacia el partido kurdo sirio Unión Democrática de Siria (PYD) y el YPG”, mencionó el líder turco.

Las autoridades turcas siempre han manifestado su recelo ante las ganancias territoriales de las milicias kurdas, que son respaldadas por EE.UU., en el norte de Siria. Ankara considera a las YPG como una mera filial del grupo terrorista Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), radicado en suelo turco.

El posible cambio de postura de Ankara se produce en momentos en que el Gobierno sirio, conforme a medios occidentales, ha resultado ganador del conflicto, luego de los recientes avances del Ejército sirio ante las bandas extremistas a lo largo y ancho del país árabe.

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