• El 2016 ha sido para Turquía uno de sus años más mortíferos
Publicada: jueves, 29 de diciembre de 2016 15:10
Actualizada: jueves, 29 de diciembre de 2016 15:44

El 2016 ha sido un año mortífero para Turquía, envuelta en numerosos atentados y ataques terroristas, la mayoría atribuidos a Daesh o a grupos kurdos.

El fallido golpe de Estado, múltiples atentados, las incursiones en Siria e Irak, la renuncia del premier Ahmet Davutoglu y el asesinato del embajador ruso Andrei Karlov en la capital turca, Ankara, han sido algunos de los más destacados acontecimientos ocurridos en Turquía en 2016.

15 de julio. Una facción del Ejército se sublevó para tratar de derrocar al presidente turco, Recep Tayyip Erdogan. Decretó la ley marcial e intentó dar un golpe de Estado. Tras horas de tensión e inestabilidad, el presidente Erdogan apareció ante los medios para dar por sofocado el golpe, que causó unos 270 muertos.

El presidente de Turquía acusó al líder opositor Fethullah Gülen de estar detrás de la intentona golpista y exigió extraditarlo de Estados Unidos.

Erdogan también intensificó las medidas represivas. Miles de jueces, profesores, policías y funcionarios han sido suspendidos, cesados o, en algunos casos, arrestados. También se han cerrado cientos de medios de comunicación opositores.

Turquía está involucrada en la crisis de su vecina Siria. Inició una operación militar en el norte del territorio sirio so pretexto de luchar contra el grupo terrorista EIIL (Daesh, en árabe). No obstante, también bombardea posiciones de los kurdos sirios.

El Gobierno de Siria ha rechazado en reiteradas ocasiones esta incursión turca, calificándola de injerencia y agresión. La tensión entre Turquía e Irak se elevó después de que el Parlamento turco prolongara hasta octubre de 2017 las acciones militares en territorio iraquí.

Turquía dice que su misión tiene como meta entrenar a las fuerzas iraquíes para que luchen contra los terroristas de Daesh y participar en la recuperación de Mosul, en el norte de Irak. Irak contesta que en ningún momento ha invitado a Turquía.

Turquía termina 2016 copando una vez más los titulares. El embajador ruso Andrei Karlov ha sido asesinado en Ankara. Su asesino fue identificado como un policía turco que llevaba dos años y medio en las fuerzas antidisturbios. Un acto que pone de manifiesto la inseguridad existente en Turquía. Una situación que podría dañar la estabilidad internacional.

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