• La princesa Victoria, heredera de la corona de Suecia, asiste a un acto organizado por la casa real sueca.
Publicada: lunes, 30 de abril de 2018 5:57

El escándalo de abusos sexuales que desde hace meses socava el prestigio de los premios Nobel parece no tener fin. El domingo un diario sueco informó que el dramaturgo sueco-francés Jean-Claude Arnault habría manoseado las nalgas de la princesa Victoria de Suecia, en un acto organizado por la Academia.

En noviembre del año pasado, 18 mujeres denunciaron a Arnault, de 71 años, por abusos y vejaciones sexuales e incluso de violación, todos ellos cometidos entre 1997 y 2007. Desde entonces, han sido muchas las voces que se han sumado a estas acusaciones llegando a personajes de la talla de Victoria de Suecia, heredera al trono, según señaló el rotativo Svenska Dagbladet.

El presunto acusador ha estado estrechamente vinculado a la institución por su matrimonio con la académica Katarina Frostenson. Ambos gestionan un club literario llamado Forum que la Academia había ayudado a financiar en el pasado y mantenían influyentes relaciones con el mundo cultural sueco del más alto nivel.

Desde que estallara este caso, de los 18 asientos de la Academia Sueca, que designa al ganador del prestigioso Nobel de Literatura o Física, entre otras categorías, solo quedan ya 10 ocupados.

El matrimonio formado por el dramaturgo Jean-Claude Arnault y la académica de Nobel, Katarina Frostenson.

 

Según el relato del rotativo, tres fuentes diferentes consultadas sostienen que fueron testigos de cómo Arnault se sobrepasaba con la princesa Victoria durante un encuentro en la Villa de la Academia Sueca en Djurgården, en Estocolmo, la capital sueca.

Los testigos cuentan que un ayudante de la princesa Victoria, que en aquel entonces tenía unos 20 años, tuvo que acudir al rescate de la heredera para apartar la mano de Arnault, quien ha tenido que hacer frente a numerosas acusaciones de acoso sexuales, lo niega tajantemente.

Tras publicarse la información, un portavoz de la familia real sueca se ha limitado a señalar al periódico que “no harían comentarios sobre la información”.

Por otro lado, el primer ministro de Suecia, Stefan Lofven, ha considerado que este escándalo es un problema para su país, ya que daña la imagen de la Academia, un organismo que debe recuperar su normalidad.

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