• Ciudadanos sirios celebran las victorias de las Fuerzas Armadas de su país sobre los grupos terroristas.
Publicada: martes, 14 de mayo de 2019 0:56
Actualizada: martes, 14 de mayo de 2019 5:28

Familias sirias de Idlib no quieren que sus hijos se unan a las filas de los terroristas patrocinados por extranjeros en batallas contra el Ejército sirio.

Residentes locales han informado al grupo terrorista Frente Fath al-Sham (antiguo Frente Al-Nusra) que no permitirán que sus hijos participen en operaciones contra las fuerzas del Gobierno sirio en los distritos del norte y noroeste de la provincia de Hama (noroeste de Siria), así como en el sector sur de Idlib, también en el noroeste del país, donde se producen enfrentamientos feroces, señala este lunes el diario sirio Al-Watan.

La fuente agrega que el Frente Fath al-Sham está colocando a militantes que huyeron de la región de Guta Oriental en el suburbio de la capital, Damasco, así como en la ciudad sureña de Daraa, y buscaron refugio en Idlib en la primera línea de las batallas actuales.

El periódico, señaló además que los extremistas han lanzado una campaña de arresto en Idlib en los últimos días para reunir a los hombres que se han negado a luchar junto a ellos. La campaña ha afectado a personas en las ciudades de Ariha, Salqin y Sarmin, además de Jabal al-Zawiya y los distritos de Harem.

Se estima que entre 10 000 y 15 000 miembros de diferentes facciones de grupos armados, que Siria, Rusia y Turquía consideran terroristas, están activos en la volátil provincia, que alberga a unos tres millones de habitantes.

 

Durante el año 2018, el Ejército sirio descubrió en las provincias de Hama y en la capital Damasco, campamentos donde el grupo terrorista EIIL (Daesh, en árabe) utilizaba para entrenar a niños de entre los 8 y 15 años reclutados a la fuerza.

Asimismo, un informe publicado en diciembre pasado, reveló que las Fuerzas Democráticas de Siria – una alianza de combatientes kurdos y árabes que cuenta con el apoyo de EE.UU.– llevaba a cabo reclutamientos forzados “a punta de pistola” en los territorios que se hallan bajo su control.

Según el reporte, los residentes secuestrados, recibían un adiestramiento militar, de apenas unas seis semanas y luego eran enviados a los frentes de batalla en el este de Siria.

En caso de que una persona deserte de sus filas o huya del campo de batalla, indica el documento, acuden a la familia y parientes del desertor, y se llevan consigo a cualquier varón que encuentren a modo de castigo, ya sea un hermano o hasta un padre de edad avanzada, para que participe, de manera obligatoria, en los combates y, casi con toda seguridad, en el frente de batalla.

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