Según han informado este jueves medios locales, unidades militares sirias recuperaron el mercado de Al-Jair y la gasolinera Al-Sonbol, tras un feroz enfrentamiento con los terroristas en el suburbio de Ein Tarma, en el este de Damasco, la capital del país.
La ofensiva estuvo a cargo de la 105ª Brigada de la Guardia Republicana del Ejército de Siria, junto a las fuerzas de Defensa Nacional, así como combatientes de una milicia palestina.
Con este avance en Ein Tarma, el Ejército sirio espera dar inicio a una operación a gran escala contra el barrio vecino de Yobar con miras a expulsar de los suburbios capitalinos a los terroristas de Filaq al-Rahman, grupo vinculado al llamado Ejército Libre Sirio (ELS) y al autodenominado Organismo de Liberación del Levante, rama local de Al-Qaeda.
Las líneas de defensa del Organismo del Liberación del Levante comenzaron a derrumbarse a finales de marzo, cuando junto a otros grupos armados comenzó una ofensiva a gran escala en Yobar; la incursión terrorista más seria registrada en Damasco desde 2012 pero que acabó en un estrepitoso fracaso, ya que los militares sirios lograron revertir el asalto y hacer retroceder a los extremistas.
Yobar es un barrio de suma importancia estratégica, puesto que entre este y la zona industrial de Al-Qabon se encuentra la autopista Damasco-Homs, cuyo control permitiría a los terroristas atacar otras áreas de la capital siria.
Tras apoderarse por completo de Yobar y Ein Tarma, el próximo objetivo de las unidades militares sirias podría ser las localidades de Arbin y Zumalka, en Guta Oriental.
El presidente de Siria, Bashar al-Asad, ha prometido que el Ejército nacional, con el apoyo de las fuerzas aliadas de Irán y Rusia, entre otras, exterminará a los terroristas y liberará cada pulgada del país que está en manos de los grupos extremistas.
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