• Los investigadores analizan cómo viajan las nubes de tos con el coronavirus.
Publicada: miércoles, 21 de octubre de 2020 19:02

Una investigación revela que el nuevo coronavirus, causante de la COVID-19, se propaga entre los cinco y ocho segundos después de toser.

Según un estudio de expertos del Instituto Indio de Tecnología de Bombay, publicado el martes en Physics of Fluids, entre cinco y ocho segundos después de que una persona infectada con el coronavirus tosa, empieza a propagarse la enfermedad.

Los investigadores llegaron a esa conclusión, al estimar el volumen en evolución de la nube de tos y cuantificar la reducción de su volumen en presencia de una mascarilla facial; también examinaron la variación en la temperatura y la humedad en la nube de tos como el determinante que impacta la distribución de las gotas en la nube.

“Estimamos que este volumen de aire, puede ayudar a diseñar la ventilación de los espacios cerrados y, en consecuencia, reducir la propagación de la enfermedad”, explica Amit Agrawal, uno de los autores de la investigación. 

 

Según los científicos, el volumen de la nube sin máscara es aproximadamente siete veces más grande que con una máscara quirúrgica y 23 veces más grande que con una máscara N95.

“Descubrimos que cualquier cosa que reduzca la distancia recorrida por la nube, como una máscara, un pañuelo o toser en un codo, debería reducir en gran medida la región sobre la que se dispersan las gotas al toser y, por lo tanto, las posibilidades de infección”, sostuvo Rajneesh Bhardwaj, otro autor del estudio.

Conforme al documento, la fuerza con la que una persona tose afecta a la velocidad inicial y al volumen de toser, pero no afecta al volumen de la nube de la tos cuando la persona no usa una máscara, aunque el volumen inicial es muy importante para una persona que la usa. Esto, considerando que el volumen de una nube de tos varía como un cubo de la distancia total recorrida por la nube con la constante de proporcionalidad entre 1 y 150.

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