• Sopa de guisantes amarillos.
Publicada: lunes, 9 de diciembre de 2019 19:14
Actualizada: martes, 10 de diciembre de 2019 19:15

Uno de los sustituyentes de la proteína animal es el polvo de guisantes amarillos, pero el riesgo es que puede provocar reacciones alérgicas.

En los productos veganos que imitan la carne, los fabricantes necesitan usar altos niveles de proteína para replicar la cantidad normalmente suministrada por el animal. De esta manera, la proteína del guisante se convierte en uno de los ingredientes principales de hamburguesas y salchichas veganas.

Como resultado de su uso, se ha desarrollado una nueva reacción alérgica potencialmente mortal, parecida a la alergia al maní, han advertido los especialistas en asma y alergias en un estudio publicado recientemente.

El problema se debe a un fenómeno llamado reactividad cruzada, ha explicado la doctora Isabel Skypala, dietista especialista en alergias del Hospital Royal Brompton de Londres (Reino Unido).

“Las alergias a un alimento hacen que uno tenga más probabilidades de tener problemas con otros similares, como los cacahuetes y la proteína de guisantes”, ha agregado.

Los guisantes, al igual que los cacahuetes, son legumbres y comparten algunas proteínas. Por lo tanto, es posible que los alérgicos al cacahuete también puedan ser sensibles a la proteína del guisante, ha indicado la experta.

 

Los guisantes no son el único peligro

Los expertos, además, han alertado de que la proteína del guisante no es el único peligro que se oculta en los productos vegetales. Otros alérgenos incluyen aromas como la mostaza y el apio, así como ingredientes que añaden textura, como un tipo de harina hecha de legumbres, llamada altramuz.

“En la actualidad, las reacciones alérgicas a estas sustancias son raras, pero a medida que más personas alérgicas las consuman, se espera que los casos aumenten”, ha dicho Skypala, para después añadir que el procesamiento de los alimentos también puede alterar la estructura de las proteínas de muchos de estos alérgenos ocultos.

Según la dietista, esto hace que las proteínas sean más propensas a causar una reacción severa. Al mismo tiempo, los fabricantes no están obligados a marcar los guisantes como posibles alérgenos en las etiquetas de los productos, lo que hace que el peligro quede bien oculto.

La única manera de confirmar una alergia a la proteína de guisantes es someterse a pruebas médicas sobre alergias y leer la lista completa de ingredientes de un producto para buscar potenciales peligrosos, ha concluido.

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