• Implante cerebral transforma pensamientos en palabras
Publicada: viernes, 26 de abril de 2019 2:34

Un grupo de investigadores trabaja en un descodificador que convertirá las señales cerebrales en palabras y que podría dar voz a personas que no la tienen.

Las personas con trastornos neurológicos e impedimentos en el habla podrían beneficiarse de un nuevo dispositivo que convierte señales cerebrales en frases fluidas, revela un estudio publicado recientemente por la revista Nature.

La investigación, liderada por científicos de la Universidad de California (EE.UU.), mejora las prestaciones de otros dispositivos comunicativos que recurren al llamado interfaz cerebro-computador (BCI, sus siglas en inglés).

De hecho, el trabajo de los expertos Gopala K. Anumanchipalli, Josh Chartier y Edward F. Chang es un avance hacia el desarrollo de un BCI que, en el futuro, podría restaurar la función del habla en personas con algún tipo de desorden neurológico, como una apoplejía o la esclerosis lateral amiotrófica (ELA), o cuyo tracto vocal está dañado por un cáncer.

“Queremos crear tecnologías que reproduzcan el habla directamente a partir de la actividad cerebral humana. Este estudio ofrece una prueba de concepto de que sí es posible”, explica Chang.

Queremos crear tecnologías que reproduzcan el habla directamente a partir de la actividad cerebral humana. Este estudio ofrece una prueba de concepto de que sí es posible”, explica el científico Edward F. Chang, miembro del equipo de investigación de la Universidad de California (EE.UU.). 

 

En los casos de sujetos con, por ejemplo, parálisis, un BCI puede “leer” sus intenciones directamente del cerebro y usar esa información para controlar dispositivos externos o para mover las extremidades paralizadas, recuerdan los autores.

De una manera similar, el desarrollo de los BCI para la comunicación se ha centrado, sobre todo, en dispositivos que registran movimientos no verbales, como los de los ojos o la cabeza, para controlar un cursor que selecciona letras y las convierte en palabras, a un ritmo de hasta ocho o diez por minuto.

Estos avances han mejorado enormemente la calidad de vida de muchas personas, pero aún están lejos de emular una comunicación más fluida y natural, cuyo ritmo oscila entre las 120 y 150 palabras por minuto.

lvs/sjy/fdd/rba

Comentarios