• El viceministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Riabkov.
Publicada: miércoles, 8 de septiembre de 2021 23:28

Rusia advierte de que las filtraciones de los informes de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) pueden utilizarse con fines políticos.

El viceministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Riabkov, resaltó el miércoles que las filtraciones de los documentos e informaciones recogidos por la AIEA impiden el trabajo de los Gobiernos y de la misma entidad internacional.

“Ese tipo de fugas de información ocurren constantemente, poniéndose casi al instante en conocimiento de la gente aspectos bastante sensibles que son usados en la guerra política”, advirtió el titular ruso.

Riabkov hizo esta advertencia a raíz del último informe de la AIEA, el cual señala que Irán ha aumentado drásticamente su producción de uranio altamente enriquecido en los últimos meses.

“Por desgracia, las rápidas filtraciones a los medios privan de significado lo que originalmente se decidió en los documentos del AIEA en términos de su confidencialidad”, subrayó el viceministro ruso.

Ante la salida ilegal de Estados Unidos del pacto nuclear en 2018 y la reimposición de las sanciones, así como ante la pasividad de los europeos, Irán empezó en mayo de 2019 a reducir gradualmente sus compromisos estipulados en el acuerdo nuclear —de nombre oficial Plan Integral de Acción Conjunta (PIAC o JCPOA, por sus siglas en inglés)—.

Además, mediante el cese de la implementación del Protocolo Adicional del Tratado de No Proliferación (TNP) nuclear, el país persa busca obligar a Estados Unidos y Europa a que eliminen las sanciones que pesan en su contra.

A principios de enero, Irán comenzó a inyectar gas en las centrifugadoras de la planta nuclear de Fordo (centro), con lo que volvió a enriquecer uranio al 20 %, y aseguró que tiene la capacidad para enriquecer fácilmente uranio en cualquier porcentaje, incluso por encima del 40, 60 y 90 %.

 

Moscú, en reiteradas ocasiones, ha criticado a los miembros de la Junta de Gobernadores de la AIEA por violar el régimen de confidencialidad del organismo al revelar informes sobre los países miembros, en particular de Irán.

La República Islámica de Irá ha responsabilizado, en múltiples ocasiones, al organismo nuclear por la filtración de la información confidencial sobre sus actividades y los consecuentes sabotajes de sus instalaciones nucleares.

mep/ncl/mkh