• Sirios trasladan el cuerpo de un hombre después de bombardeos de la llamada coalición anti-EIIL en Alepo, norte de Siria.
Publicada: lunes, 22 de junio de 2015 9:31

El objetivo principal de la denominada coalición antiterrorista integrada por los países occidentales es inmiscuirse en los asuntos internos de los países soberanos, afirmó un alto funcionario ruso de seguridad.

“De hecho, las coaliciones antiterroristas recién formadas se utilizan para intervenir militarmente en los asuntos de los Estados soberanos”, criticó el secretario del Consejo de Seguridad de Rusia.

“De hecho, las coaliciones antiterroristas recién formadas se utilizan para intervenir militarmente en los asuntos de los Estados soberanos”, criticó el domingo el secretario del Consejo de Seguridad de Rusia, Nikolai Patrushev, en alusión a la crisis de Siria.

Asimismo, en su entrevista con el diario local Kommersant, declaró que el Occidente ha aumentado su apoyo a los elementos de la oposición armada en Siria “en un intento para derrocar al Gobierno legítimo de Bashar Al-Asad (presidente sirio)”.

Por ello, argumenta, los ataques de la llamada coalición contra el grupo terrorista EIIL (Daesh, en árabe) en Siria son esporádicos.

“Si los terroristas combaten contra Al-Asad, su lucha puede considerarse legítima, pero si sus acciones van en detrimento de los intereses de EE.UU. en países como Irak, pues los terroristas deben ser aniquilados”.

El secretario del Consejo de Seguridad de Rusia, Nikolai Patrushev.

 

“Si los terroristas combaten contra Al-Asad, su lucha puede considerarse legítima, pero si sus acciones van en detrimento de los intereses de EE.UU. en países como Irak, pues los terroristas deben ser aniquilados”, sostuvo.

En este mismo contexto, enfatizó que la lucha contra el terrorismo de países individuales o de un grupo de Estados “no puede ser eficaz por principio”.

“Rusia insiste en que la Organización de Naciones Unidas (ONU) y el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (CSNU) deben desempeñar un papel principal en la lucha contra” el extremismo, precisó.

Estados Unidos y sus aliados iniciaron el pasado 8 de agosto ataques aéreos contra Irak, en el seno de la llamada coalición internacional anti-Daesh y, a finales del mes de septiembre, los ampliaron a Siria, sin el consentimiento de Damasco.

La doblez de Washington en la lucha antiterrorista provoca de continuo las críticas del Gobierno de Damasco. El presidente del Parlamento sirio, Mohamad Yihad al-Laham, tachó de "alianza propagandística" la coalición que lidera EE.UU.

El director del opositor Observatorio Sirio para los Derechos Humanos (OSDH), Rami Abdel Rahman, anunció el pasado 7 de junio que la llamada coalición anti-EIIL bombardeó posiciones de este grupo terrorista en el norte de Siria, en apoyo de lo que EE.UU. y Arabia Saudí llaman "oposición moderada", pese a que en sus filas se incluye también el grupo terrorista Frente Al-Nusra, rama siria de Al-Qaeda.

El pasado 27 de marzo, el presidente sirio, Bashar al-Asad, especificó que la campaña militar liderada por EE.UU., presuntamente contra los integrantes del EIIL, no trata en ningún caso de eliminar al grupo takfirí.

El mes pasado, un piloto estadounidense de caza F-18 reveló que en varias ocasiones sus comandantes les han impedido atacar a los integrantes de Daesh en Irak e Siria.

Por otra parte, el opositor Observatorio Sirio de los Derechos Humanos (OSDH) denunció la semana pasada que al menos 159 civiles han muerto en los ataques de la coalición en Siria desde septiembre de 2014.

Siria, desde marzo de 2011, sufre una crisis sin parangón debido a la presencia en su suelo de grupos terroristas que cuentan con el respaldo de varios países regionales y occidentales como Arabia Saudí, Turquía y EE.UU. Desde el inicio de la crisis más de 230 000 personas han muerto.

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