• El ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguei Lavrov, participa en la conferencia de Diálogos del Mediterráneo, Roma (Italia), 2 de diciembre de 2016.
Publicada: sábado, 3 de diciembre de 2016 6:19
Actualizada: domingo, 4 de diciembre de 2016 3:50

El canciller ruso enfatizó que Crimea no es un problema, sino ‘parte de Rusia’, y pidió una evaluación ‘imparcial’ respecto a la situación en la península.

"Crimea no es un problema (…) Crimea es parte de Rusia. Se incorporó a Rusia después de un referéndum realizado por la gente que vive en la península. Los que quieran saber sobre la situación en Crimea son bienvenidos a visitarla en cualquier momento”, indicó el viernes el ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguei Lavrov.

En declaraciones ofrecidas durante la conferencia de Diálogos del Mediterráneo en Roma (Italia), Lavrov recordó que un grupo de diputados italianos y miembros del Parlamento Europeo (PE) que han visitado Crimea, ha tenido la oportunidad de ver con sus propios ojos la situación en la península, en concreto, la de los tártaros crimeos.

Crimea no es un problema (…) Crimea es parte de Rusia. Se reincorporó a Rusia después de un referéndum realizado por la gente que vive en la península. Los que quieran saber sobre la situación en Crimea son bienvenidos a visitarla en cualquier momento”, indicó el viernes el ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguei Lavrov.

“Los que verdaderamente desean saber cómo son las cosas deben ir a Crimea en lugar de insistir en un ultimátum (contra Rusia)”, señaló el jefe de la Diplomacia rusa.

Lavrov destacó, asimismo, la oficialización del idioma tártaro en Crimea por Moscú justo después de su adhesión, y añadió que los tártaros no habían gozado de esta oportunidad mientras estuvieron bajo la administración de Ucrania. Rusia, además, agregó el canciller, ha adoptado programas socio-económicos que incluyen también a esa comunidad.

 

La península de Crimea eligió en 2014, mediante referéndum, independizarse de Ucrania e incorporarse a la Federación Rusa. El proceso tuvo lugar durante el conflicto del este de Ucrania, a raíz del cual se han deteriorado las relaciones entre Rusia y el Occidente.

Kiev, que aun se niega a reconocer los resultados del referéndum, inició el jueves un ensayo misilístico cerca de la península. En respuesta, Moscú envió buques al mar Negro.

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