• El jefe del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, durante una reunión virtual de la Asamblea Parlamentaria Asiática (APA).
Publicada: jueves, 9 de julio de 2020 21:19

El presidente del Parlamento iraní insta a los parlamentos asiáticos a impulsar una campaña contra las injustas sanciones en medio de la pandemia de la COVID-19.

“La base principal para aprobar leyes por parte de los parlamentos en la era post-coronavirus debe ser la formulación de marcos legales, encontrar soluciones para facilitar las relaciones económicas [entre países], apoyar acuerdos bilaterales y multilaterales […] y prevenir cualquier forma de restricción y políticas ilegales, como sanciones injustas que impiden el desarrollo de lazos económicos”, ha señalado este jueves el presidente de la Asamblea Consultiva Islámica de Irán (Mayles), Mohamad Baqer Qalibaf.

Durante una reunión virtual de la Asamblea Parlamentaria Asiática (APA), Qalibaf ha indicado que, pese a la pandemia del nuevo coronavirus y todas las solicitudes y presiones de las organizaciones internacionales para levantar o reducir las sanciones económicas de EE.UU. contra otros países, como Irán, Washington sigue su política de “máxima presión” contra otras naciones.

Luego de señalar que las sanciones estadounidenses han creado problemas para las medidas colectivas tomadas para combatir la pandemia, Qalibaf ha enfatizado que es necesario condenar esta medida “inhumana” de Estados Unidos.

 

De acuerdo con el funcionario iraní, los problemas económicos fueron una de las principales víctimas de la pandemia, por lo que, ha agregado, los países deben revisar sus estrategias comerciales para allanar el camino para la reconstrucción de las economías mundiales.

Desde mayo de 2018, cuando EE.UU. se retiró unilateralmente del pacto nuclear iraní –de nombre oficial Plan Integral de Acción Conjunta (PIAC o JCPOA, por sus siglas en inglés)–, Washington ha reimpuesto varias tandas de sanciones al país persa e intensificado su campaña de presión económica contra la República Islámica.

En los últimos meses, las llamadas tanto dentro de EE.UU. como en el extranjero han crecido para que Washington levante sus sanciones unilaterales que obstaculizan la lucha global contra la enfermedad. No obstante, la Administración estadounidense se niega a eliminar sus medidas coercitivas, alegando que sus sanciones no impiden que la ayuda humanitaria llegue a Teherán.

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