• Una columna de humo se eleva después de un ataque aéreo saudí en Saná, la capital de Yemen.
Publicada: domingo, 16 de febrero de 2020 17:42

El presidente de Irán, Hasan Rohani, hace hincapié en la necesidad de poner fin, de inmediato, a la agresión de Arabia Saudí y sus aliados contra Yemen.

“Los países que invadieron Yemen deben detener la agresión y pagar una indemnización al pueblo yemení”, ha recalcado este domingo el mandatario persa en una rueda de prensa con medios locales e internacionales.

Además de enfatizar que la crisis yemení debe ser resuelta por los propios yemeníes, Rohani ha denunciado que Arabia Saudí “cometió un gran error” en la región al agredir a Yemen.

Según el presidente persa, Riad pensaba que podía poner de rodillas al país más pobre del mundo árabe en unas semanas o meses; sin embargo, tal circunstancia no se produjo y la guerra continúa hasta el día de hoy, ha agregado.

El jefe del Ejecutivo iraní ha denunciado que la monarquía árabe ha realizado “una matanza sin precedentes” en Yemen, donde sus bombardeos han dejado más de 140 000 yemeníes muertos y heridos, según el Ministerio yemení de Salud.

 

Respecto a unos posibles diálogos entre Irán y Arabia Saudí, ha sostenido que el país persa está dispuesto a resolver los problemas mediante negociaciones, aunque no hay un problema complejo e irresoluble entre Teherán y Riad.

No obstante, Rohani ha declarado que, para que se dieran unas conversaciones, sería mejor que el reino árabe cesara sus agresiones contra Yemen, cuya crisis es uno de los asuntos más importantes a discutir.

Teherán opina que la solución para llegar a la paz y la seguridad en la región se encuentra en manos de los propios países de la zona y “todos deben convertir eso en una realidad”, ha afirmado.

Riad y sus aliados regionales arrancaron en marzo de 2015 una campaña de ataques aéreos contra Yemen con el propósito de restaurar en el poder al fugitivo expresidente yemení, Abdu Rabu Mansur Hadi —un estrecho aliado de Riad que apoya la intervención militar en su país—, a través de derrocar al movimiento popular Ansarolá, que forma parte del Gobierno de Salvación Nacional.

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) calcula que, si la guerra no cesa, la cifra de víctimas mortales llegará a situarse en 500 000 para finales de este año en curso.

ftn/anz/hnb

Comentarios