• Miembros de la minoría musulmana rohingya, en su huida a Bangladés por la represión gubernamental birmana, están bajo vigilancia por los oficiales de seguridad bangladesíes en Teknaf (sur), 25 de diciembre de 2016.
Publicada: viernes, 6 de enero de 2017 19:08

El canciller de Irán, Mohamad Yavad Zarif, expresa su preocupación por creciente deterioro de la situación de los musulmanes rohingyas en Myanmar (Birmania).

“No solo los musulmanes rohingyas han sido privados de sus derechos básicos (…), sino que se enfrentan diariamente a masacres y conductas deshumanas y crueles. Y, de esa manera, han sido obligados a abandonar sus hogares”, ha dicho Zarif en una carta dirigida este viernes al secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Antonio Guterres.

El jefe de la Diplomacia de Irán asegura en la misiva que la actual situación de los musulmanes rohingyas contradice abiertamente la Carta de la ONU y los documentos fundamentales sobre los derechos humanos.

No solo los musulmanes rohingyas han sido privados de sus derechos básicos (…), sino que se enfrentan diariamente a masacres y conductas deshumanas y crueles. Y, de esa manera, han sido obligados a abandonar sus hogares”, dice el canciller de Irán, Mohamad Yavad Zarif.

La violación sistemática y a gran escala de los derechos básicos de esta comunidad y la revocación de su ciudadanía tienen una serie de consecuencias desfavorables para la paz y la estabilidad de Myanmar, recalca Zarif.

A continuación, el canciller insta a Guterres a tomar las medidas necesarias para poner fin a la preocupación de la comunidad internacional por la violación de los principales derechos de los musulmanes rohingyas.

 

En las últimas semanas, más de 20.000 rohingyas han huido para protegerse de un operativo del Ejército de Myanmar en el noroeste del país. La oposición considera la actuación militar una represalia por el asesinato de nueve policías en octubre, pues las autoridades birmanas acusaron a milicianos de esa minoría, aunque ellos rechazaron las acusaciones.

La población rohingya ha sido objeto de ejecuciones sumarias, violaciones en grupo e incendios deliberados de aldeas enteras, circunstancias que les han obligado a refugiarse en el vecino Bangladés.

Hace días, varios premios Nobel de la Paz solicitaron a la ONU que evalúe la situación de persecución que sufre la referida minoría, calificádola de tragedia humana con tintes de limpieza étnica que debería tratarse como crimen contra la humanidad.

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