“Volveríamos a repetir los errores de antes si creamos una zona de exclusión aérea en el norte de Siria”, ha advertido este viernes Amir Abdolahian en una entrevista con la Radio y Televisión de Irán (IRIB, en inglés).
Volveríamos a repetir los errores de antes si creamos una zona de exclusión aérea en el norte de Siria”, ha advertido el vicecanciller iraní para Asuntos Árabes y Africanos, Husein Amir Abdolahian.
Sin duda alguna, ha proseguido, la creación de una zona de exclusión aérea en Siria no aportaría nada a la seguridad y estabilidad de la región.
Asimismo, el diplomático ha vuelto a insistir en que la única solución viable a la crisis siria será de tipo político, y ha indicado que para poder aplicar una solución política en el país árabe es imprescindible controlar las fronteras sirias con sus vecinos e impedir el paso a los terroristas.
Amir Abdolahian ha reiterado además la disposición de Irán a contribuir al envío de ayuda humanitaria a Siria, al cese al fuego en todas las zonas —excepto aquellas que sigan controladas por los terroristas— y a la reanudación de los diálogos entre el Gobierno de Damasco y la oposición, en conformidad con los esfuerzos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
La comunidad internacional, ha advertido el vicecanciller persa, debe permanecer alerta ante el uso instrumental del terrorismo en Oriente Medio, en particular en Siria, Yemen e Irak, y ante sus devastadoras consecuencias para la seguridad y estabilidad regionales.
En alusión a la continuación de la agresión saudí a Yemen, el responsable iraní ha calificado como un error más la agresión de un país islámico a uno de sus semejantes.
“La agresión de un país árabe a otro y la embestida de una nación musulmana contra el pueblo musulmán e indefenso de otro con una historia, civilización y cultura similares es seguir con el mismo enfoque erróneo con respecto a la región”, ha recalcado.
Por último, Amir Abdolahian ha reiterado la postura de Irán ante la crisis yemení, diciendo que el destino político de Yemen compete solo al pueblo yemení, y los problemas internos que atraviesa el país solo se podrán resolver con la participación activa de todos los grupos del propio Yemen.
Fue el miércoles cuando la canciller alemana, Angela Merkel, opinó que sería beneficioso para Siria la creación de una zona de exclusión aérea con la que ninguna de las partes beligerantes pudiese lanzar ataques.
El Gobierno de Damasco se sorprendió por la demanda de Merkel, que consideró similar a lo que desde hace mucho tiempo exige Turquía, país que, a su juicio, busca proteger a los grupos terroristas.
Anteriormente, María Zajarova, portavoz del Ministerio ruso de Exteriores, había advertido de que el único resultado que conllevará la creación de una zona de exclusión aérea es la repetición del escenario de Libia.
En julio de 2015, Turquía y EE. UU. alcanzaron un acuerdo, supuestamente para cooperar contra el grupo terrorista EIIL (Daesh, en árabe), que incluía también la creación de una zona de exclusión aérea en el norte de Siria.
El Gobierno de Ankara dio luz verde a los aviones de Estados Unidos para que utilizasen la base de Incirlik, en el sur de Turquía, en el marco de las operaciones en Siria e Irak de la llamada coalición anti-EIIL liderada por Washington.
Damasco denuncia constantemente que Turquía, EE. UU., Catar y Arabia Saudí, entre otros, brindan apoyo financiero y armamentístico a las bandas terroristas, al mismo tiempo que recuerda el carácter ilegal de las actividades militares de extranjeros en su territorio.
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