Expertos en patrimonio describen estas pérdidas como un “crimen cultural”, señalando que se ha destruido parte de la memoria colectiva del pueblo palestino. La desaparición de objetos arqueológicos no solo afecta a la identidad histórica, sino que también rompe cadenas de investigación científica. Organismos culturales piden una investigación internacional y la restitución inmediata del patrimonio desaparecido.
Me encuentro en el palacio de Qasar Al-Basha, uno de los sitios históricos más dañados durante la ofensiva israelí. Entre los escombros, arqueólogos denuncian que miles de piezas antiguas fueron robadas. No se trata solo de la destrucción física del patrimonio, sino de la desaparición de su historia. La demanda ahora es clara: investigación internacional y la devolución de lo que pertenece al pueblo de Gaza.
Huda Hegazi, Gaza.
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