• El asesor y yerno del presidente estadounidense, Jared Kushner (izq.), y el premier israelí, Benjamín Netanyahu, reunidos en Al-Quds (Jerusalén).
Publicada: lunes, 14 de septiembre de 2020 2:18

HAMAS rechazó en repetidas ocasiones la petición del asesor y yerno del presidente estadounidense, Jared Kushner, para reunirse con líderes del movimiento.

El jefe de la dirección política del Movimiento de Resistencia Islámica de Palestina (HAMAS), Ismail Haniya, dijo en una entrevista concedida el domingo a la cadena catarí de noticias Al Jazeera, que ni él ni otros dirigentes del grupo nunca aceptaron las solicitudes de Kushner planteadas en los últimos meses para reunirse.

Tras presentar el llamado ‘acuerdo de siglo’, auspiciado por EE.UU., prosiguió Haniya, el asesor de Trump manifestó en sendas ocasiones su disposición a reunirse con los líderes de HAMAS sea donde sea, en una capital árabe o europea, para discutir los acontecimientos en curso en Palestina y la Franja de Gaza.

Sin embargo, dijo el líder palestino, HAMAS rechazó las ofertas de Kushner por considerarlas venenosas, ya que, dijo que probablemente se centrarían en el acuerdo del siglo, la Resistencia y la formación de un Estado palestino.

Haniya aprovechó la entrevista para destacar el poder militar del movimiento palestino y dejó en claro que, pese a los esfuerzos de EE.UU. y el régimen de Israel para desarmar a HAMAS, esta organización nunca aceptará compromisos que debiliten al grupo.

 

Los comentarios de Haniya se produjeron dos días después de que Baréin llegara a un acuerdo, bajo la mediación de EE.UU., para normalizar relaciones con Israel, dando los mismos pasos que había dado los Emiratos Árabes Unidos (EAU) hace un mes.

Los grupos palestinos, incluido HAMAS, aseguran que estas traiciones no afectarán la fortaleza de la lucha contra los crímenes y la ocupación israelíes.

La normalización árabe-israelí es parte del llamado ‘acuerdo del siglo’ del presidente estadounidense, Donald Trump, rechazado por los palestinos y muchos países de la región, propone convertir la ciudad palestina de Al-Quds (Jerusalén) en la capital “indivisible” de Israel, denegar el derecho al retorno a los refugiados palestinos, reconocer todos los asentamientos israelíes en la ocupada Cisjordania y, además, desmilitarizar el futuro Estado palestino.

El futuro Estado palestino, previsto por la Administración Trump, estaría compuesto por aislados archipiélagos rodeados completamente por Israel, sin ninguna frontera con el exterior, o control sobre su espacio aéreo y sin derecho a tener un Ejército para defenderse. Tampoco tendría bases geográficas para una economía viable, ni libertad de movimiento, ni prerrogativas para presentar denuncias ante organizaciones internacionales contra Israel o EE.UU.

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