• Colonos israelíes, respaldados por las fuerzas israelíes, interrumpen el trabajo de los palestinos en la preparación de la tierra para el cultivo en la aldea de Qusra, en Nablus.
Publicada: martes, 29 de diciembre de 2015 19:02
Actualizada: martes, 29 de diciembre de 2015 19:24

Un funcionario palestino ha informado que las autoridades israelíes planean confiscar 500.000 metros cuadrados de tierra bajo control palestino cerca de Nablus, en la Cisjordania ocupada.

Ghassan Daghlas, encargado de monitorear la construcción de asentamientos en el norte de Cisjordania, ha declarado este martes que las tierras serán confiscadas a las aldeas palestinas de Yurish y Qusra.

El oficial palestino ha explicado que estas tierras serán clasificadas como “tierras de estado”, al añadir que los palestinos locales que tienen terrenos privados allí deberán presentar una objeción a la administración civil israelí.

Daghlas ha manifestado que en algunas partes de estas tierras —que probablemente serán usadas luego para construir asentamientos ilegales— existen olivos y pozos de agua que son utilizados por los palestinos locales para el riego.

Un portavoz de la coordinación de la actividad del régimen de Israel en los territorios ocupados palestinos ha rehusado hacer comentarios a este respecto, según la agencia palestina de noticias Maan.

Las tierras pertenecientes a los residentes palestinos de Yurish y Qusra se encuentran bajo la amenaza constante de los colonos de los asentamientos ilegales israelíes de Migdalim, que suelen protagonizar bastantes asaltos.

Los asentamientos ilegales israelíes de Migdalim, cerca de la aldea de Qusra, en la Cisjordania ocupada.

 

Desde 1984, cuando se establecieron las viviendas ilegales israelíes de Migdalim en tierras confiscadas a los residentes de Qusra, los palestinos han evidenciado, a diario, la ampliación de los mencionados asentamientos.

Los asentamientos israelíes son considerados ilegales por las Naciones Unidas y por la mayoría de los países del mundo, porque son territorios arrebatados por el régimen de Tel Aviv en la Guerra de los Seis Días de 1967, y por lo tanto, cualquier tipo de construcción es un acto prohibido por las Convenciones de Ginebra.

De todos modos, Israel ignora por completo las críticas de todo el mundo y sigue edificando más asentamientos, de hecho, una ONG israelí reveló el lunes que ese régimen está trabajando en un proyecto que contempla la construcción de 55.548 nuevas viviendas ilegales en la Cisjordania ocupada.

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