• El saliente premier israelí, Benyamin Netanyahu, muestra un mapa de las nuevas construcciones israelíes en la parte oriental de Al-Quds. 16 de marzo de 2015
Publicada: lunes, 16 de marzo de 2015 19:10

El actual primer ministro del régimen israelí y candidato a reelección, Benyamin Netanyahu, ha reiterado este lunes que de salir ganador en el proceso electoral, se opondría a la creación de un Estado palestino y apoyaría la construcción de miles de viviendas israelíes en los territorios palestinos.

Yo y mis amigos del Likud preservaremos la unidad de Jerusalén en su totalidad. Continuaremos fortificando Jerusalén para que no pueda ser dividida y se mantenga unificada para siempre.

En diferentes entrevistas hechas este lunes horas antes del cierre oficial de la campaña electoral, Netanyahu ha considerado que la creación de un Estado palestino y la retirada israelí sería dar lugar a la vuelta de “radicales”.

Tras mencionar sus apoyos anteriores a la formación de un Estado palestino, el candidato del partido Likud ha apuntado que desde ese momento (2009) muchas cosas han cambiado.

A este respecto, ha opinado que si no se toman en cuenta esos cambios, se producirán “graves errores” para el régimen de Israel.

Por otro lado, ha subrayado que “vamos a seguir construyendo en Jerusalén (Al-Quds), vamos a construir miles de nuevos edificios, no vamos a ceder pese a todas las presiones ejercidas contra nosotros y vamos a seguir desarrollando nuestra capital eterna”.

En tanto, ha mencionado la posibilidad de que sus rivales permitan la división de Al-Quds en dos partes israelí y palestina, y ha asegurado que de ser reelegido jamás permitirá eso ocurra.

“Yo y mis amigos del Likud (el partido derechista al que pertenece Netanyahu) preservaremos la unidad de Jerusalén en su totalidad. Continuaremos fortificando Jerusalén para que no pueda ser dividida y se mantenga unificada para siempre”, ha alegado.

Según analistas y expertos en asuntos de índole política, los objetivos de Netanyahu de ser reelegido incluye continuar con la construcción de asentamientos judíos, al menos en las zonas de la ocupada Cisjordania; marginar a algunos de sus aliados tradicionales, lo que da más fuerza a una asociación con su principal oponente, la Unión Sionista, en el gabinete del régimen israelí; y continuar con su oposición al programa de energía nuclear iraní, entre otros casos.

A principios del pasado mes de diciembre, las autoridades israelíes anunciaron la celebración de elecciones generales anticipadas para el 17 de marzo, después de que Netanyahu destituyera a los ministros de Finanzas y Justicia, Yair Lapid y Tzipi Livni, respectivamente, y disolviera el parlamento.

Entre las acusaciones a ambos titulares destacan intentos de sabotear a la administración de Netanyahu y no apoyar algunas de sus principales líneas políticas, como la continua expansión de los asentamientos en Al-Quds.

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