Publicada: domingo, 20 de marzo de 2016 11:09
Actualizada: jueves, 13 de abril de 2017 7:01

Los grupos terroristas Daesh y el Frente Al-Nusra siguen siendo los protagonistas de los acontecimientos en Oriente Medio y el Norte de África, pese a las numerosas campañas lanzadas en su contra.

Tales grupos están aumentando incluso sus operaciones en grandes territorios gracias a sus abundantes recursos financieros.

En este artículo pretendemos estudiar las fuentes de financiación de Daesh y Frente Al-Nusra y qué papel desempeña este capital en su expansión por Oriente Medio y el Norte de África.

Justo con el inicio de las movilizaciones populares en la región, los grupos salafíes aprovecharon la oportunidad para reorganizarse y presentarse en la escena sociopolítica, especialmente en Siria.

La organización de estos grupos había comenzado unos meses antes del inicio de la crisis en Siria, y el 22 de enero de 2012, se fundó el Frente Al-Nusra, que muy poco después se convertiría en uno de los principales y más salvajes grupos terroristas en ese país árabe. Años después, en enero de 2014, fuimos testigos de la creación de otro grupo llamado “Estado Islámico de Irak y el Levante” (Daesh, por sus siglas en árabe). Ambos grupos, hasta mediados de 2015, ocuparon gran parte de los territorios de Siria e Irak. Esta situación puso de relieve su gran potencial económico ya que no solo estaban luchando y ganando terrenos, sino que estaban propagando sus filiales a lo largo y ancho del mundo.

Fuentes de ingreso de Daesh y del Frente Al-Nusra

Daesh es uno de los grupos terroristas más ricos del mundo. Su poderío financiero supera con creces al del reconocido grupo Al-Qaeda, que antes lideraba a Daesh en Irak. Contrario a Al-Qaeda, que solo se financia mediante las ayudas que recibe de los demás, los líderes de este grupo takfirí cuenta con una estrategia basada en la autosuficiencia y la independencia de terceros. No obstante, esto no supone que Daesh no acepte las ayudas que le ofrecen Arabia Saduí y otros países.

De todos modos, gracias a su acceso a diferentes fuentes de recursos financieros, Daesh ha podido reducir su dependencia de la ayuda extranjera. En este caso se puede señalar el atraco de bancos, como vimos en las ciudades de Mosul y Nínive, en Irak, donde se apropiaron de unos 430 millones de dólares. Además, cuando entraron en Tikrit y Faluya, se robaron el capital de 62 bancos privados y estatales.

A esto se suma la venta de crudo de las zonas en su poder en Siria e Irak, el principal recurso financiero de este grupo. De hecho, Daesh, desde hace años, tiene a Turquía como su principal cliente, al igual que la región semiautónoma del Kurdistán de Irak, a precios muy bajos.

Entre otras fuentes de recursos con que cuenta este grupo, se puede nombrar el contrabando de la droga que se cultiva en Afganistán y cuyo destino es Europa, la venta de objetos y piezas de valor histórico, así como mujeres y niños como esclavos, sin excluir el dinero de los centros de caridad.

El Frente Al-Nusra, también, dispone de numerosos y diversos recursos financieros. En los primeros meses de su fundación se financiaba mediante la venta de materia prima, pero, al expandir sus actividades por diferentes ciudades de Siria y aumentar sus operaciones terroristas contra los militares de este país, comenzó a recibir un importante flujo de ayuda extranjera.

Los salafíes kuwaitíes son los principales patrocinadores de este grupo en Siria, quienes mediante las redes sociales y bajo el nombre de instituciones de caridad atraen apoyo y dinero para Al-Nusra. Mientras tanto, Arabia Saudí y Catar proveen armamento y Turquía brinda apoyo logístico.

Pese a que Al-Nusra cuenta con la ayuda de otras formaciones extremistas, debido a la dimensión de sus actividades militares, necesita otras fuentes, así que recurrió a numerosas medidas para organizarse. En este contexto, se puede señalar la venta de harina, pan y combustible en diferentes ciudades sirias, especialmente en Alepo. Asimismo, al igual que Daesh, se apoderó de algunos pozos de petróleo en zonas orientales de Siria, como Deir al-Zur, donde se ubica el mayor campo de yacimiento petrolero sirio y, de esta forma, encontró una fuente fiable para cubrir sus gastos.

Recursos financieros y la expansión del terrorismo takfirí

Uno de los motivos de la propagación de las operaciones de los grupos takfiríes en Siria, radica en el apoyo que recibe de gobiernos extranjeros, junto con sus propios recursos financieros. Toda la ayuda financiera y logística conlleva la formación de nuevos grupos bajo el control de Al-Nusra y Daesh en diferentes partes del mundo, tal como estamos viendo en África y Oriente Medio.

Además, se puede destacar el reclutamiento de miles de jóvenes de diferentes países que están en paro, especialmente los europeos, situación que propicia el fortalecimiento de sus bases y la expansión de sus actividades de forma eficaz.

De acuerdo con varios informes filtrados por la agencia de espionaje británica, MI6, los terroristas de Daesh están invirtiendo grandes sumas de dinero en los países europeos, para atraer a los jóvenes hacia su tendencia religiosa y política, que es el extremismo. Para ello, emplean programas en las redes sociales y eventos culturales. De momento, esta estrategia ha dado resultado, ya que según los informes, jóvenes de más de 52 países del mundo se encuentran entre las filas de Daesh y el Frente Al-Nusra.     

En resumen, si verdaderamente se quiere poner fin al extremismo, no se conseguirá solo mediante la llamada Coalición Internacional contra Daesh, que lidera EE.UU. en Siria e Irak, ya que tales operaciones, en el mejor de los casos, podrían acabar con decenas o cientos de terroristas, mientras la raíz del extremismo sigue latente. De hecho, este es un pensamiento que se alimenta con dinero y el apoyo de algunos países árabes y de Turquía. Si no son los actuales terroristas que operan ahora en Siria e Irak, mañana serán otros quienes lancen operaciones en otras partes del mundo. Por lo tanto, la principal medida sería cortar las raíces financieras del extremismo, si se quiere acabar con este flagelo.