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Publicada: viernes, 27 de abril de 2012 12:43
Actualizada: jueves, 10 de diciembre de 2015 19:48

Estos días en los que se conmemora un aniversario más de la muerte de Fatima az Zahra (P), la hija del Profeta Muhammad (PBd), se hace extraño comprobar como para un buen porcentaje de musulmanes la figura de esta gran dama del Islam pasa prácticamente desapercibida a pesar de su especial posición en la Ummah. Es evidente que las circunstancias políticas que se sucedieron tras la muerte del Profeta (PBd) y la situación de Fatima ante ellas, o las actuales en las que influyentes grupos singuen tratando de alejar a la Familia del Profeta de a la Ummah, no son ajenas a esta realidad. Sin embargo más allá de situaciones políticas o de influencias sectarias por influyentes que estas sean en cualquier época, no existe argumento ideológico o religioso alguno que justifique este ostracismo para ningún musulmán. Son muchas las fuentes que nos hablan de la especial relación que el Profeta (PBd) tenía con su hija, encontrándose infinitas tradiciones en los as que se detallan ejemplos de la misma. Incluso figuras que no se caracterizaron históricamente por su especial simpatía hacia Fatima reconocieron esta evidencia. Es difícil definir el grado de amor que el Profeta (PBd) sentía por Fátima (P), y el especial lugar que esta ocupaba en su corazón, más elevado sin duda que el de cualquier otra persona. The Prophet's love for Fatima was mixed with respect and exaltation; and in addition to being motivated by the father/daughter relationship, this love was granted to her for the special talents and noble traits Fatima enjoyed. El amor del Profeta (PBd) por Fatima (P) superaba el de una relación normal padre/hija, y en él se reconocía el especial lugar y nobles rasgos que Fátima (P) poseía. Allah (SWT) distinguió a Fatima (P) con la virtud, siendo la mujer más perfecta y más alto ejemplo de la pureza, de la santidad, la más alta en el culto, el ascetismo y la moral. Los recopiladores de hadices reconocidos en las diferentes escuelas islámicas concuerdan en que Fatima az Zahra, junto a su madre Jadiya bint Jowailid, la esposa del Faraón Asia bint Muzahim y la madre del profeta ‘Isa (P) Mariam bint Imran, fueron consideradas por el Profeta (PBd) como las cuatro mejores mujeres del Paraíso. Es más, Fatima az Zahra fue señalada por el Profeta (PBd) como la Señora entre todas las señoras que se encuentran en el Paraíso, la Señora entre todas las mujeres del mundo, desde la primera hasta la última. También es por todos reconocido que el Profeta dijo: “Ciertamente Fatima es una parte de mí y quien la perjudica a ella me perjudica a mí”. ¿Por qué entonces ese olvido?. Perhaps we can go to the extent of saying that the Prophet was commanded to love and respect Fatima (AS), a matter that led him to speak openly about her greatness and talents and her nearness to Allah-and His Messenger-on every possible occasion. No es momento ahora de reivindicar injusticias históricas -que como su calificativo indica ya pasaron- cuya resolución en todo caso es imposible, sino de aunar esfuerzos en la Ummah en pro de una unidad tan necesaria como amenazada. Para ello un primer paso debe ser el despojarnos de los velos que a lo largo de los tiempos se nos han puesto por quienes pretendieron unos intereses en nada paralelos a los de la Ummah y uno de esos velos, grueso velo, es el que pretende alejar a la Ummah de la Familia del Profeta (PBd). Los sabios del hadiz de las diferentes escuelas islámicas concuerdan en la veracidad del episodio de Al-kisa’ (el manto) en el que el Profeta (PBd) definió claramente quienes eran los componentes de su Ahlul Bait (la gente de su Casa, su familia). Esta misma Ahlul Bait es de la que el Profeta se acompañó en ocasión de la Mubáhala (ordalía) con los cristianos de Nayran. Y esa misma Ahlul Bait, junto al Corán, es a lo que el Profeta (PBd) se refirió en su despedida que no se separarían hasta estar junto a él La Fuente (Al-Kauzar) el Día del Juicio, y a los que en ese mismo discurso de despedida el Profeta (PBd) encomendó a los musulmanes amar, respetar y aferrarse a ellos para no extraviarse tras su muerte. El Profeta también dijo: “Por cierto que el ejemplo de Ahlul Bait es como el del Arca de Noé; todo el que se embarque en ella se salvará y todo el que la abandone se ahogará”. Y la cabeza de Ahlul Bait (P) no es otra que Fatima az Zahra (P), y ¿qué mejor punto de partida! para la unidad de los musulmanes?. Por tanto, los musulmanes de cualquier rincón de la Ummah debieran estudiar, conocer y descubrir acerca de Fatima az Zahra. Es absurdo empeñarse en entretenerse con la cáscara de la nuez, cuando rompiendo esta, rompiendo esos velos antes mencionados, se puede acceder a su verdadero núcleo, a su fruto, a su alimento, a su esencia. Por el bien personal de cada uno de los musulmanes y por el bien general de la Ummah, Allah (SWT) nos dé la luz a cada uno de nosotros para poder emprender esta tarea. Mikail Alvarez Ruiz.
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